Escrito por Tendenzias

¿El enemigo está fuera o dentro de ti?

¿Alguna vez te has dado cuenta que no hay peor juez que tú mismo? A veces no hace falta que alguien nos diga algo negativo para empequeñecernos sin ayuda de nadie, para decirnos a nosotros mismos lo poco que valemos.

Psicoterapia (1)

¿El enemigo está dentro o fuera de ti? Al leer esto, uno bien podría pensar que estamos hablando de paranoia o algún tipo de trastorno grave cuando en realidad, estamos haciendo referencia a algo que ocurre con mayor frecuencia de la que podemos imaginar.

Llega un momento en la vida en que se ha determinado de forma automática un diálogo interno, a veces puede ser positivo, mientras que en otras ocasiones es una pequeña voz la que se despierta en nuestra cabeza y nos juzga de forma abrupta, directa y sin piedad. Todos estos sentimientos suelen estar relacionados con aquello que queremos o deseamos ser, ese ideal que tenemos anclado en las raíces más profundas de nuestro ser, en nuestro inconsciente.

Estamos anclados a una línea de vida de la que no podemos escapar, el gran y famoso “debería”. He escuchado a tantas personas hacer referencia a esta palabra con lágrimas en los ojos o avergonzados que llega un momento en el que uno sólo puede plantearse ¿El “debería” hace feliz a alguien?

¿En qué aspectos de la vida ocurre esto?

Ante esta pregunta yo misma contestaría “¿En cuáles no?”

A la hora de escoger una pareja muchas personas piensan en aquello que deberían de escoger según las reglas sociales y no en aquello que verdaderamente desean o sienten.

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A la hora de escoger una profesión, ya sea el hecho de estudiar un ciclo, formación profesional o una carrera, el valor de aquello que debería de hacer o debería de ser es algo que está impuesto de una forma insconsciente en la persona de tal modo que parece que uno no tiene mayor elección.

El campo laboral puede ser una verdadera tortura o incluso a la la hora de hacer una compra o una inversión, los deberías van de la mano ataladrando las decisiones, pensando en aquello que uno debería de haber dicho o hecho mientras que por otra parte está la realidad con una culpa persecutoria que hace más daño que el que quita.

¿Por qué ocurre esto?

Podríamos decir que este gran “debería” es aquel que está relacionado con las normas, con lo correcto, con lo que se espera de una persona, lo moral y lo ético. Sin entrar a definirlo con mayor exactitud para no meternos en jerga psicoanalítica, podríamos decir que ésta es una parte de todo lo que conforma el Super Yo del aparato psíquico junto con el Yo y el Ello.

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Esta instancia se construye en la infancia cuando el niño internaliza la figura del padre como resultado final del Complejo de Edipo (según el psicoanálisis de Freud, esto es diferente para los kleinianos).

El niño acepta las leyes y normas que estos imponen, podríamos decir que es cuando éste comienza a formar parte de la cultura aceptando que hay una autoridad superior a sus propios deseos. Es decir, que uno no puede hacer todo cuanto quiera pues hay unos deberes y unos derechos, toma conciencia moral.

Por otra parte, encontramos que en esta instancia está el Ideal del Yo, que en palabras de Freud es “Instancia de la personalidad que resulta de la convergencia del narcisismo (idealización del yo) y de las identificaciones con los padres, con sus substitutos y con los ideales colectivos. Como instancia diferenciada, el ideal del yo constituye un modelo al que el sujeto intenta adecuarse.»

super yo

El Super Yo no tiene porqué ser negativo, como todo en esta vida, si está exacerbado puede tener consecuencias poco agradables para la persona puesto que este “debería de ser” en el que nos hemos centrado hoy puede generar mucha culpa, sentimientos de reproche o autoagresión.

Nosotros somos nuestros mayores jueces desde el momento en que no somos objetivos con nosotros mismos y tendemos a mirar todo  lo que hacemos de una forma desproporcionada cuando nuestro autoestima está debilitado. Tener la capacidad de mirarse a uno mismo sin juzgarse, aceptando que uno hace las cosas todo lo bien que puede para el momento personal que está viviendo, es un objetivo que tenemos que intentar alcanzar para disfrutar de la vida y no sufrirla, para poder alcanzar la felicidad que tanto ansiamos.

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