A lo largo de nuestra vida todos nos hemos fijado en el hecho de cuando hay una fuerte aglomeración humana cada uno piensa en si mismo, por lo cual los actos de altruismo y solidaridad brillan por su ausencia. De cualquier modo no es que al estar en grupo seamos menos empáticos y solidarios, sino que normalmente lo que pasa es que cuando hay algún percance casi todos los que se encuentran de una u otra forma involucrado en los mismos no ayuda debido a que piensa que ya habrá otra persona de ese contingente humano que se haga cargo de la situación.

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Sucede que cuando hay poca gente y alguien sufre algún tipo de accidente casi todas las personas intentan echar una mano. A este proceso se le ha denominado en psicología bystander effect.
Experimentos para probar esta teoría han sido legión pero nos detendremos en el que llevaron a cabo los investigadores Latane Bibb y John Darley. El experimento consistió en llenar los asientos de un auditorio con espectadores y evaluar cuanto tardaban los sujetos objeto del experimento en pedir ayuda y tomar alguna medida para solventar la situación. Otros experimentos se han basado en encerrar una o varias personas en una habitación donde en un momento empezaba a entrar humo a raudales.
Cuando el sujeto que realizaba el experimento estaba en la sala con dos desconocidos no avisó a los experimentadores que había humo en la sala. Sin embargo, cuando todas las personas que había en la sala las conocía el sujeto sometido a experimentación comunicó casi inmediatamente a los investigadores que había humo en la sala.
Fuente: Psychology about | Imagen: AMagil