Escrito por Tendenzias

¿La sexualidad femenina está limitada por los prejuicios?

A pesar del tiempo que ha pasado desde la revolución femenina en que la mujer se dotó de derechos y de libertad, todavía las mujeres siguen siendo esclavas de los prejuicios sobre su propia feminidad y sexualidad.

En el artículo de hoy hablaremos sobre:

  • ¿Qué simboliza ser una mujer femenina?
  • Consecuencias de los prejuicios
  • ¿Qué es una sexualidad sana?

¿Qué simboliza ser una mujer femenina?

Sea un alto o un pequeño porcentaje de mujeres que pasan por esta situación, es tan importante como si sólo hubiera una mujer que se sintiera apresada dentro de su propia concepción de lo que es ser mujer.

Aunque sean pensamientos que podríamos denominar como retrógrados porque se supone que no son los que acompañan a una sociedad occidental avanzada, encontramos que hay mujeres que piensan que vivir su sexualidad es sinónimo de mujer libertina, el hecho de comportarse como una mujer femenina y sensual es signo de provocación al hombre por lo que volvemos a hablar de una visión negativa de la mujer.

La realidad es que todavía hay mujeres que temen ser menospreciadas y devaluadas si muestran su interés por la sexualidad, el miedo a que se las categorice como “mujeres fáciles” en lugar de mujeres libres ha provocado que la sensualidad y la feminidad muchas veces se reprima en lugar de manifestarla.

Consecuencias de los prejuicios

Las mujeres que tienen esta propia concepción tanto de la feminidad como de la sexualidad acaban aprendiendo a reprimir sus deseos, algo que finalmente se convertirá en un hábito que impedirá que desarrolle y disfrute de una sexualidad sana.

Esta represión implica que intentará postergar en el tiempo todo cuanto pueda los momentos de intimidad para ser mejor valorada por el hombre, de igual manera no tomará la iniciativa y aguantará aspectos que puede que no le gusten para no causar una mala sensación en el hombre.

Complacer es el objetivo, no el de disfrutar. Éste es un grandísimo error para una sexualidad sana, para una relación de pareja sana y, lo más importante, para el cuidado de una misma.

¿Qué es una sexualidad sana?

Partimos de que una relación de carácter íntimo es mucho más allá que el simple acto, es la expresión de los deseos a través del cuerpo y la palabra, la plenitud de dar y recibir placer, la creatividad del juego, cómo seducir, dejarse llevar para disfrutar sin que haya nada que limite ese preciso momento de locura y desfogue transitorio.

Cuando una mujer tiene prejuicios sobre su propia sexualidad esto no fluye, no existe y el temor es el mayor límite. Hay que cultivar el autoestima propia, mejorar la mirada que la mujer se dirige hacia sí misma porque si una quiere disfrutar de la vida y del amor no hay nada más atractivo para un hombre que la seguridad que una tiene de sí misma.

Las mujeres que han alcanzado una madurez emocional, que se valoran y con un buen autoestima no dejan que los roles impuestos las limiten, rompen con las reglas de los prejuicios y disfrutan de una sexualidad propia y compartida.

Lo importante no es lo que piensen los demás, lo importante es que cada una tenga la sensatez suficiente como para saber que todo ser humano es un ser sexual con los mismos derechos y la misma capacidad de disfrutar, sea uno del género que sea.

Los prejuicios sobre la sexualidad femenina son el límite que impide alcanzar la plenitud, a medida en que consigas liberarte de ellos sentirás que tu propio erotismo, tu autoestima, tu feminidad, sensualidad y cualquier tipo de relación que tengas será de mayor intensidad emocional, ingredientes necesarios para la felicidad.

depsicologia.com

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