Escrito por Tendenzias

¿Por qué es tan fácil estafar a un ser humano?

¿Sabías que nuestro cerebro está preparado para ser estafado?

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El ser humano es uno de los pocos animales que son altruistas, justamente por esa misma razón es bastante sencillo aprovecharse. Siendo animales tan inteligentes, ¿Cómo es que se nos puede estafar y engañar con tanta facilidad? Y es que hay una explicación científica, nuestro cerebro está preparado para ser estafado.

Poniéndonos en situación: Ejemplo de estafa

Una estafa típica: Estamos en una estación de servicio. Un hombre llega junto al encargado con un collar de perlas en la mano. “Lo acabo de encontrar”, dice el hombre. “Me pregunto quién lo habrá perdido”.  Justo suena el teléfono y el encargado atiende. Del otro lado un sujeto dice que ha perdido el collar y que ofrece 200 dólares de recompensa a quien lo encuentre.

El encargado le dice que un cliente lo encontró, así que el dueño del collar dice que lo espere, que en media hora está allí. El hombre que encontró el collar dice que está muy apurado, y que no se puede quedar a esperar, tiene una entrevista de trabajo. Entonces dice: “¿Por qué no te doy a ti el collar, y dividimos la recompensa?. El encargado entonces responde, que sí, que él se queda con el collar y que el da 100 dólares al hombre apurado.

estafar joyas

Ya pueden suponer cómo terminó el tema si este es un artículo sobre estafas. El collar era falso, y el “dueño” nunca aparece, es una estafa bastante típica.

Ahora, ¿cómo es que esta estafa funcionó? Se debe haber usado millones de veces en diferentes partes del mundo.

¿Por qué dejamos que nos estafen?

Las estafas suelen trabajar sobre la ambición, la avaricia y también sobre la ingenuidad de la gente. La respuesta está en un circuito cerebral llamado THOMAS por sus siglas en inglés, que libera una hormona llamada oxitocina, un neurotransmisor. Esta hormona es liberada cuando alguien deposita su confianza en nosotros y nos produce deseos de reciprocidad, o sea de confiar en esa misma persona que confió en nosotros.

Esto es parte de lo que decíamos antes del altruismo, funciona de forma parecida, ya que hasta puede ser con totales extraños. Así que el secreto de las buenas estafas, no es lograr que la víctima confíe en el estafador, sino que la víctima sienta que el estafador confía en ella. Generalmente los estafadores se muestran frágiles, vulnerables, buscando ayuda.

confianza estafador

Nuestro cerebro hace que nos sintamos bien cuando ayudamos a otros, también fruto de esta oxitocina, base del altruismo humano. Así que si alguien nos dice “necesito tu ayuda”, es un estímulo potente.

Así que si descomponemos la estafa que mencionamos antes, podemos ver que la oxitocina hizo que el encargado sintiera pena y quisiera ayudar al dueño del collar, ya que era valioso e importante para él. El segundo gancho fue cuando el hombre que lo encontró deposita su confianza sobre el encargado al darle un collar tan valioso para que él se haga cargo. Así que el encargado está en su pico, no sólo puede ayudar a esos dos hombres, sino que recibirá una ganancia. Todo eso hace que el encargado deje de lado las sospechas que debería haber tenido desde un principio.

No se crean que sabiendo todo esto ahora podrán ser estafadores profesionales, sólo funciona para aquellas personas que son realmente unos bastardos de nacimiento, sí, que no están regulados por esta hormona oxitocina, por eso pueden estafar tan fácilmente y por eso no sienten el llamado del altruismo.

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Fuente: Psychologytoday

depsicologia.com

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