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Por qué hombres y mujeres discuten de forma diferente

Algo que se puede decir que caracteriza al ser humano, es la discusión. Junten a dos personas y ya tendrán una discusión asegurada, incluso alguno que otro discute solo.

Se discute sobre cualquier cosa, si bien cada uno tiene un estilo diferente. Está el sumiso, pasivo, agresivo, abusivo-pasivo, agresivo-abusivo, sumiso-agresivo, etc.

Pero no sólo existe una diferencia en la forma en que discute cada persona, sino entre los sexos: los hombres lo hacen de un modo y las mujeres de otros.

La psicóloga Elaine D. Eaker publicó un estudio en Psychosomatic Medicine, en el cual investigó la forma en que discutían los matrimonios, y descubrió que más hombres que mujeres tenían la tendencia de llamarse a silencio y aguantarse sus sentimientos durante una discusión con su pareja.

El psicólogo Tim Smith, de la Universidad de Utah, también llevó unos estudios parecidos, y descubrió que la mayoría de los hombres decidían usar la táctica de retirarse de las discusiones. “Las mujeres, por lo general, están en el rol de manejar los asuntos de las relaciones. Generalmente están en la posición de traer a colación y perseguir cosas que les gustaría cambiar. Esto es visto en esposas pidiendo y persiguiendo cosas, mientras que los esposos se retiran y prefieren dejar de lado la discusión. Cuanto más de esto muestra una pareja, más débil es el futuro de la relación”.

Según estos estudios muchos hombres tienden a retirarse a sus cuevas para no salir. Prefieren no hablar para que así no se resuelva nada. Y que también suelen decir mentiras piadosas o evitan hablar sobre temas que pueden llegar a causar discusiones.

Pero también las mujeres tienen su táctica para dejar el asunto de discusión de lado, cambian de tema o rompen a llorar, y allí termina todo.

Según los psicólogos otra diferencia entre la forma en que discuten hombres y mujeres es que los varones tienden a llegar a la agresión bastante rápido, mientras que las mujeres son muy manipuladoras y presentan un problema y siguen, y siguen sobre el tema sin ser concisas. Los hombres se enojan y se ponen a la defensiva muy rápido, y luego se vuelven agresivos.

Lo hombres también tienden a trivializar lo que dicen sus parejas: “Ahí va de nuevo, y sigue”.

Al parecer la forma en que discutimos está muy influenciada en lo que vimos de nuestros padres e incluso de nuestros abuelos. Por eso existen tantas diferencias entre culturas como la occidental y la oriental, o con tribus de aborígenes.

Vía TimesOnline

depsicologia.com

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