Problemas reales y aquellos que nos causamos a nosotros mismos
El individuo que, en cierto sentido, no logra manejar bien sus pasiones, posee una tendencia a dejarse dominar por aquellos sentimientos considerados como desfavorables, los cuales se multiplican e incluso pueden llegar a agrandarse, sin importarle de forma directa que ésta actitud puede llegar a enfermarle, pues propiamente no se lo plantea en sí mismo.
En la práctica, y dado que nuestros propios problemas nos generan angustia y dolor personales, existe en las personas una tendencia a denominar como “problema grave” a uno que, en realidad, no lo puede ser tanto, pues nadie está dispuesto a afirmar que, muchas veces, nos preocupan problemas irreales, imaginarios, o que, en el fondo, no poseen esa importancia real que cada cual le da.
Y es que si propiamente esos problemas nos generan dolor, tendemos a considerarlos a partir de ese momento como “graves”, encontrándonos luego en un círculo vicioso de razonamiento típico de la gente denominada por esos sentimientos desfavorables.
Muchos autores han opinado de forma igual a este respecto, y gracias a esos estudios se ha llegado a establecer una línea de “acción” en referencia a la aparición del problema en sí y su posterior… ampliación: en primer lugar, la persona se siente mal, temerosa o angustiada; identifica como que ese sentimiento está producido por sus problemas, no pudiendo hacer nada a tal respecto; al observar de forma subjetiva ese problema, y al hacerle daño, considera que, por tanto, es un problema “grave”; y, finalmente, se da cuenta que el tiempo pasa y que el dolor sigue igual o incluso puede llegar a ser mayor, llegando a considerar al problema como irreversible.
En este caso, debemos darnos cuenta de que, ese principal problema, comienza con nosotros mismos, sintiéndonos mal, por tanto, la acción o evento no es considerada como un problema hasta que propiamente nos produce dolor y sufrimiento.
No obstante, la aplicación de ver las cosas con realismo, ecuanimidad y la objetividad misma, observando detenidamente los “problemas” en sí, nos ayudaría a comprobar cuán grave es de verdad tal problema; pues, no hay que olvidar, que muchos de esos problemas, no sólo -incluso- no suceden como tales, sino que nos los creamos nosotros mismos mentalmente.
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Artículo de Christian
Colabora en diversos medios de comunicación tanto escritos como digitales, ha dirigido diversos portales en Internet, programas de radio, ha trabajado como locutor de radio en diversas emisoras, y fue editor de GizmoGadget en la red netWeblogs. En la actualidad es redactor en las redes de blogs de Blogsfarm y Archivados, siendo responsable de blogs como Tecnyo, Tecmóviles, Techlosofy, Haciendo Fotos, y coordinador de Viviendo Sanos y Qué Gadgets; algo que se completa con su trabajo como redactor-jefe en el blog oficial de Globaliza (junto a Javier Gómez), y la colaboración en los espacios especializados de El Blog Verde, Apple Blog, Inventos Absurdos, Espacio Música, Gamelosofy y Qué 2.0,. Especialista además en temas relacionados con la autoayuda y la psicología positiva, la meditación y la relajación, en la vida sana, es fundador/director de Naturvida, una nueva iniciativa de blogs comerciales especializados en la vida sana tanto física como mental, siendo editor de Natursan y Naturpsico, y colaborador de Innatia y De Psicología. Puedes escribirle a la dirección: christian.perez.o@gmail.com


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