Escrito por Tendenzias

Las mujeres que aman demasiado

¿Eres una persona que ama demasiado? ¿Confundes el amor con la obsesión y el amor con la angustia o el dolor? ¿Necesitas sentir que te necesitan? En el artículo de hoy hablaremos sobre el amor y todos los sentimientos que éste entraña en las personas.

Para aquellos que no hayáis tenido el placer de leer a Robin Norwood y su libro “Las mujeres que aman demasiado”, hoy haremos un recorrido sobre este tipo de amor:

  • ¿Qué significa que una mujer ame demasiado?
  • Características de una mujer que ama demasiado
  • ¿Qué tipo de hombres escogen?
  • ¿Cómo aman “las mujeres que aman demasiado”?
  • ¿Cómo amar sanamente?

¿Qué significa que una mujer ame demasiado?

Denominamos a una mujer que ama demasiado no como aquella que se enamora de forma constante o que se enamora perdidamente de alguien, si no como aquella mujer que confunde el amor con la obsesión implicando un intenso sufrimiento.

En cuántas ocasiones hemos podido escuchar a personas, más en concreto a mujeres, haciendo referencia a un amor que más que felicidad produce sufrimiento, lo que nos permite ver claramente que todas sus relaciones amorosas están destinadas al fracaso, entendiendo así que el amor está asociado al dolor.

Una mujer que ama demasiado es aquella que dedica cada momento de su vida a esa persona: todas sus conversaciones son sobre él, sus pensamientos, sus ideas… Todo empieza y termina con él sin que haya nada más que él.

Una mujer que ama demasiado es aquella que justifica cada uno de sus errores, de sus malos momentos incluso, con la pretensión de intentar comprenderle para justificarlo todo, puede llegar a convertirse en su “terapeuta”.

Cuando una mujer pone por delante de su propia salud y sus necesidades las de él, está amando demasiado.

Características de una mujer que ama demasiado

Normalmente, las mujeres que aman demasiado provienen de una familia disfuncional que no ha sabido cubrir todas las necesidades emocionales. Es decir, pueden haber vivido en una familia desestructurada (violencia de género, malos tratos a la infancia, abuso, alcoholismo…), que no le prestara suficiente atención, en la que no se pudieran hablar las cosas, en la que no se mostraran afectos y emociones o se negaran estos.

El crecer en un ambiente tan coercitivo emocionalmente supone que haya problemas para sentir y expresar emociones como problemas para relacionarse.

Estas mujeres tienen un autoestima muy baja, mujeres que difícilmente se aman así mismas y que no se respetan. Consideran que no se merecen la felicidad y que tienen que esforzarse por ganar el derecho a vivir y a disfrutar.

Una de la maneras de ganarse el amor y de tener un poco de control es dándose a los demás ya sea sin saber decir que “no” cada vez que le piden algo, siendo la más “útil”… Complaciendo en todos los ámbitos.

Las mujeres que aman demasiado pueden tener predisposición a diferentes tipos de adicciones, desde a los hombres o al dolor emocional buscando relaciones que sólo pueden causarle daño; a adicciones a las que pueden estar predispuestas bioquímicamente como drogas, alcoholismo, determinadas comidas (sobre todo dulces)… A su vez, puede haber una predisposición a episodios depresivos.

¿Qué tipo de hombres escogen?

Al crecer en una familia disfuncional emocionalmente aprenden determinados patrones que difícilmente pueden romperse y que se repiten a lo largo de su vida. En este caso, las mujeres que aman demasiado intentan compensar el amor que no han recibido dando el suyo de forma ilimitada a hombres que consideran necesitados de afecto y de amor.

Escogen a hombres inaccesibles como pareja o para sus relaciones con el fin de cambiarlos por medio de su amor y convertirles en aquello que desean, porque viven más en un sueño que en la situación real, se ciegan ante lo que no quieren ver y sueñan con convertirles en algo que no son.

Contrariamente a los hombres inaccesibles encontramos a los hombres aburridos e indeseados por las mujeres que aman demasiado. Son aquellos hombres que son estables emocionalmente, personas en las que se puede confiar, amables y agradables, que por todas estas características no despiertan su atención o en el caso de que lo hagan, cuando ven que pueden superar la barrera de la intimidad y acercarse emocionalmente a ellas, en unos niveles a los que jamás han estado acostumbradas, huyen o se alejan.

Por otra parte, tenemos que ver desde otra perspectiva porqué escogen a hombres inaccesibles. Realmente, esta elección supone una evitación de sí mismas, de un compromiso consigo, una manera de no escuchar lo que necesita y lo que siente porque una mujer que ama demasiado vive para su pareja y no para ella.

Al no dejar tiempo para una misma, es una manera de no atender a sus necesidades, de no sentir y de no pensar por lo que está evitando los posibles periodos depresivos de los que hablábamos con anterioridad, por ello se embaucan en relaciones inestables que les permiten no centrarse en sí mismas.

¿Cómo aman “las mujeres que aman demasiado”?

Hay un miedo al abandono muy profundo por lo que las mujeres que aman demasiado tienden a hacer lo que sea necesario para evitarlo, se difuminan los límites, olvidan sus propias necesidades, el respeto hacia una misma para poder sostener la relación y ser únicamente lo que el otro desea.

Por otra parte, las mujeres que aman demasiado tienen una extraordinaria paciencia para esperar a que sus parejas cambien, tienen esperanza en que su amor logrará cambiarlos con el paso del tiempo.

Otro aspecto relevante de la posición que ocupan las mujeres que aman demasiado en sus relaciones de pareja está relacionado con la responsabilidad. En su afán de evitar el abandono y ser todo aquello que su hombre desea, aceptará responsabilidades y reproches que no le competen, sobrepasará los límites e intentará sostener la relación aunque sea amando por los dos.

¿Cómo amar sanamente?

Esta manera de amar es un patrón que se repite de forma constante a lo largo de la vida, lo que implica que no sólo requiere de una concienciación del problema sino de un trabajo largo, un importante esfuerzo emocional.

Uno de los puntos más importantes es que su recuperación se convierta en su prioridad, en su máxima necesidad por encima de los demás. Tiene que aprender a ser egoísta y a dedicar tiempo así misma.

Un requisito fundamental es buscar a un grupo de mujeres que hayan pasado por su situación, que la entiendan y que no la juzguen. Una inspiración para continuar, apoyo. Necesitará sinceridad y constancia en el grupo.

Una de las formas de amar sanamente es abandonar el rol de rescatadora de otros, de perseguidor o incluso de víctima. Es la manera de abandonar el control de otros, de ser responsable de su propia vida, de continuar.

Para terminar este artículo, quería rescatar una cita importante del libro de Robin Norwood “Las mujeres que aman demasiado”, en el cual he basado este artículo:

“La recuperación es un proceso de por vida y una meta que luchamos por alcanzar, no que logramos de una vez por todas.

Características de una mujer que se ha recuperado de amar demasiado: (…) Sabe que una relación, para que funcione, debe darse entre dos personas que compartan objetivos, intereses y valores similares, y que tengan capacidad para la intimidad. Sabe también que ella es digna de lo mejor que le pueda ofrecer la vida”.

Fuente: Robin Norwood, “Las mujeres que aman demasiado”

Imágenes: visionpsicologica.blogspot.com, mujeresqueamandemasiado.net, www.misanfelipe.cl, efimerodualista.blogspot.com

depsicologia.com

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