Escrito por

Consejos para cuidar la pareja: cómo hacerla funcionar sin soluciones mágicas

Consejos para cuidar la pareja, cómo hacerla funcionar sin soluciones mágicas. Os proponemos algunas ideas y reflexiones generales que pretendemos que sean una invitación a transformarlas en algo personal y único, a llevarlas a vuestro territorio para llenar de palabras los interrogantes que puedan generaros acerca de vuestras relación de pareja y de cómo os relacionáis con ella.
amor1

El amor es una de las emociones más complejas que vive y siente el ser humano. El amor es algo que sobrepasa o, como definía Cortázar el amor, “como si no fuese un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en el patio”. El amor exige de cuidarse y cuidar al otro para que se establezca una relación de equilibrio entre los dos, con sus idas y venidas, pero que la media que se pueda obtener de todas las operaciones matemáticas del amor siempre sea más amor.

Muchas personas piensan que una relación de pareja se mantiene en el tiempo de forma espontánea, que para que el amor se mantenga no hace falta hacer nada pues es un sentimiento que ha surgido. La realidad es muy diferente, toda relación no sólo necesita tiempo, también se necesita de mimos y cuidados para que sea una relación sana y fuerte, que se mantenga en el tiempo con la misma intensidad del primer día o incluso más, porque el amor crece.

¿Qué se busca en una relación?

La búsqueda y elección de pareja tiene una gran variedad de interpretaciones según la orientación psicológica desde donde uno quiera hacer su lectura. Algunos psicólogos hablan de la necesidad de completar un vacío, la búsqueda de reconocimiento en el otro, ser el deseo del deseo del otro y un largo e interesantísimo etcétera.

Psicólogos como Terrance Real, del Instituto de Vida Relacional de Cambridge, afirman que en muchas ocasiones las personas buscan que su pareja les provea de aquello que sus padres les negaron. Como muchas veces estas expectativas no son satisfechas aparecen sentimientos de frustración e infelicidad, que pueden derivar en conflictos o actitudes que pueden dañar la relación. Algunos de los conflictos que destacan, desde esta perspectiva es el control, la necesidad de tener siempre la razón, autoafirmarse o sentimientos de venganza.

Todas estas formas de reaccionar frente a la frustración generan mayores problemas en la pareja y la van deteriorando, estos mecanismos no facilitan que se suavice o se produzca una relación más cercana sino que la aleja.

Por ejemplo, el hecho de querer vengarse de la pareja es querer hacerle lo mismo; por ejemplo, no cogerle las llamadas, llegar tarde, etc. La diferencia es que esto se hace de forma fría y calculada, cuando la otra persona puede haberlo hecho de forma inconsciente o desde siempre ha sido así.

Consejos para cuidar la pareja

En esta sección queremos compartir algunos consejos para cuidar la pareja que esperamos que sean unas líneas que inviten a la reflexión. Al final del mismo, os dejamos algunos artículos que os pueden resultar interesantes para complementar esta información.

Olvida el pasado, ve sin mochila

Tanto si acabas de iniciar una relación de pareja como si llevas un determinado tiempo pero todavía ves que arrastras cosas de antiguas relaciones, es el momento de que te plantees soltar todos esos lastres.

Cuando uno está en una nueva relación de pareja sin haber dejado los miedos, los daños y las historias de relaciones anteriores, no puede entregarse de igual forma. Al final, de forma consciente o inconsciente, es muy probable que uno acabe viviendo y filtrando la relación desde las historias con otras personas, en lugar de ser verdaderamente consciente de que la persona con la que está en ese momento es otra.

Amar con una mochila acuestas, puede llegar a impedir amar sanamente. Si ves que no la puedes soltar tú solo, no pasa nada por buscar un profesional con el que poder hablar de esas heridas que aún siguen sangrando, para poder darles un sentido, elaborarlas, soltarlas y comenzar de verdad una relación de pareja.

Comunicación sana y continua

El silencio no es la mejor solución para tener una relación sana y que perdure en el tiempo, ya que es importante que haya una comunicación sana y continua. La comunicación es un campo amplísimo, donde está el poder contar y escuchar al otro, donde está el respeto hacia la individualidad y subjetividad de la pareja, donde reside la preocupación y la curiosidad por querer saber y compartir, además de hablar a tiempo de las cosas.

Suele haber un pensamiento mágico acerca del amor “si me quiere, debe saber lo que quiero y necesito sin que se lo diga”. La realidad es que el amor no hace que uno desarrolle el poder de discernir o adivinar qué es lo que quiere y necesita el otro, la comunicación es el único medio donde uno puede encontrar las respuestas.

Por ello es importante que tú sepas qué es lo que quieras para que puedas transmitírselo a tu pareja. No esperes al último momento cuando algo te haya hecho daño, no te guardes las cosas que hieren, dilas en su momento con tranquilidad y suavidad para hacerte comprender. De esta forma evitarás explotar en el momento menos deseado y acabar echándole en cara cosas que tienen que ver con hace meses. Hablar a tiempo hace que uno pueda tratar un granito de arena como tal, y no esperar a que se haga una montaña de la que resulte difícil deshacerse.

loadInifniteAdd(44636);

Escucha al otro

Escuchar no es lo mismo que oír, implica prestar toda la atención y el interés. La realidad es que la escucha se practica menos de lo esperado hoy día, en cualquier tipo de relación y no sólo de pareja. Cuando uno se siente escuchado realmente por otra persona se siente alivio, cercanía y, sobre todo, se siente apreciado por el otro que ha podido estar ahí.

Si a la escucha le sumas el intento de comprender a la otra persona, lo que te está contando o cómo se ha podido sentir, la acogida va a ser maravillosa. A veces resulta difícil ponerse en la piel de otra persona desde la propia piel, puesto que para una persona la misma cosa o tema puede ser algo terrible y, para la otra, un problema absurdo. Respetar, escuchar e intentar comprender, como apoyar, es algo que cuesta poco y mantiene una relación aflote.

Expresa tus emociones

Si escuchar es fantástico, hablar es igual de bien recibido. Hemos comentado lo importante que es hablar de las cosas que duelen para poder ponerle remedio lo antes posible, pero hablar de los sentimientos o poder hacer un halago sentido también es algo estupendo.

Decir un te quiero con frecuencia no es ser pesado, es algo que sin duda alguna puede ser necesario para muchas personas. También os digo, que no sólo son importantes las palabras si no acompañarlas con los hechos, un abrazo, una caricia, una mirada intensa, un detalle… Son cosas que van directas al corazón, tú más que nadie conoces a tu pareja, ¡Sorpréndela!

Expectativas realistas

Ni los hombres son príncipes azules, ni las mujeres princesas que necesitan ser rescatadas. Cuando uno está en una relación esperando cosas inalcanzables de su pareja, es importante preguntarse qué está ocurriendo. Ya decían que no se le pueden pedir peras al olmo, o que si uno ha empezado una relación sabiendo que su pareja es de una forma ¿Por qué esperar que con los años cambie para ser otro tipo de persona?

Aceptar al otro tal y como es, es la base para que una relación pueda funcionar bien. Las expectativas pueden ponerse en contra, vivirlas como una exigencia y siempre a la espera de ser cumplidas, lo que siendo algo imposible sólo puede generar frustración.

loadInifniteAdd(44637);

Espacios comunes y propios

Estar en una relación no implica tener que estar las 24 horas juntos. Acaba siendo sano y necesario poder contar con espacios comunes, con tiempos compartidos pero también con espacios que sean para uno solo. Hay multitud de ejemplos disponibles en la vida cotidiana, desde poder quedar para tomar un café con un amigo/a, una salida o aficiones personales.

De igual forma, es fundamental también compartir espacios de pareja que sean a parte de los hijos, de la familia, el trabajo o los amigos. Espacios donde se puedan compartir todo, donde haya un encuentro de pareja, donde la diversión y la complicidad esté casi tangible.

Otros artículos que pueden interesarte son:

Fuente: Psychcentral

depsicologia.com

Newsletter