¿Qué es el Fetichismo? Cuáles son los fetichismos más comunes y más raros

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Si quieres saber si eres una persona fetichista o si padeces una parafilia, en este artículo te vamos a contar qué es realmente el fetichismo y cuáles son los fetichismos más comunes y más raros.

Que es fetichismo

¿Qué es el fetichismo?

El fetichismo es una forma más de parafilia. La RAE lo describe como una «desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo».

De esta forma, si pensamos en el fetichismo como una desviación sexual se puede diferenciar del mal uso de esta palabra cuando a lo que se quiere hacer referencia es a otro tipo de fantasías o juegos que son llevados a cabo dentro de la intimidad. Una forma de diferenciarlo claramente es que una persona que padece de esta parafilia no puede excitarse o culminar si no tiene su objeto fetiche presente, por lo tanto, no puede funcionar con normalidad en su vida íntima.

¿Qué puede ser un fetiche? Desde prendas de ropa, zapatos de tacón u objetos de cuero (los clásicos más clásicos) a cualquier parte del cuerpo, como puede ser un tobillo. Debido a la necesidad del uso, el tacto o la estimulación con estos objetos, el hecho de que la atención del fetichista esté más centrada en estos elementos, se suele considerar que suelen tener actos sexuales despersonalizados, pues su excitación no está motivada por la persona.

La fijación por el objeto fetiche se da en la infancia o en la pubertad y éste sustituye o facilita la negación de algo que falta, aunque se manifiesta posteriormente. Si queréis investigar más sobre el mismo, os recomiendo leer «Las estructuras clínicas y psicoanálisis» de Joël Dor.

Cuáles son los fetichismos más comunes y más raros

Realmente, no se trata de cuáles son los fetichismos más comunes si no de las parafilias más comunes. Si nos centramos en los fetichismos solo podemos hablaros de los objetos o zonas del cuerpo más frecuentes, en donde se establece mayor fijación (ya citadas anteriormente) pero probablemente, lo que te haya hecho llegar hasta aquí es conocer cuáles son las parafilias más comunes y más raras, porque las parafilias es donde se engloba el fetichismo y todas las demás.

Describen la parafilia como la presencia frecuente de fantasías, impulsos o conductas sexuales anómalas, es decir, en la que están relacionados sujetos -que consienten o no- u objetos inanimados. Hoy día, el DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, estadounidense, por el que se rigen muchos profesionales de la salud) las considera como trastornos sexuales.

Exhibicionismo

Se trata de un tipo de parafilia en el que el exhibicionista muestra sus genitales a una persona a la cual no conoce y que no ha mostrado ningún tipo de deseo en verlos, de ahí que generalmente esté ligado con un acto abusivo.

Voyeurismo

A diferencia del exhibicionista que desea mostrarse, el voyeurista es aquel que se excita mirando a otro u otros, ya sea consentido o sin consentimiento.

Frotteurismo

Se trata de una parafilia en la que un individuo se ha excitado frotándose contra una persona o tocándola sin su consentimiento. Es vivido como algo irrefrenable para él, pudiendo generarle malestar en el resto de las áreas de su vida o no ser consciente del agravio que genera en los otros.

Pedofilia

Dícese del adulto que siente atracción erótica o sexual hacia niños o adolescentes.

Sadismo

Un sádico es aquel que se excita con el dolor, la humillación, el sufrimiento psíquico y físico de una persona.

Masoquismo

Es aquel que disfruta sexualmente de ser humillado, pegado, vejado o cualquier otra forma de sufrimiento físico o psíquico.

Parafilias más raras

Las parafilias que os indicamos a continuación no aparecen en el DSM-V, por tanto, no están estudiadas ni ni podemos afirmar que se consideren como trastornos psicológicos pero sí que popularmente se habla de ellas.

  • Misofilia: Cuando la excitación se produce al ver la ropa sucia.
  • Xenoglosofilia: Solo hay deseo cuando la otra persona le habla en una lengua distinta.
  • Mecanofilia: Aquellos que solo se ponen a tono cuando hay máquinas de por medio: coches, motos, bicis, etc.
  • Aerofilia: El incremento exagerado de deseo cuando se está en el aire (avión, globo, etc.)
  • Normofilia. La estimulación se produce únicamente cuando va a realizarse un acto sexual considerado normal por la sociedad o la comunidad religiosa.
  • Agalmatofilia: sentir deseo sexual hacia una estatua, muñeco, maniquí u otro objeto figurativo similar.

¿Las parafilias son un trastorno mental?

¿Y qué dicen desde la Asociación Estatal de Profesionales de Sexología? Al igual que otros profesionales del mismo campo a nivel mundial, plantean serias dudas acerca de la inclusión del término parafilia como categoría diagnóstica dentro del DSM y se hacen eco de razonamientos para eliminarla (fuente abajo).

Uno de los planteamientos que lo que hoy se considera una sexualidad socialmente aceptada -masturbación, una mujer activa, homosexualidad, otras formas de coito – hace unos años estaba considerado como un trastorno mental. Lo que hoy día está considerado como un trastorno mental, hace años estaba bien visto  y lo que para nosotros hoy es habitual era razón de cárcel, enfermedad o causa de repulsión social. Igualmente, hoy día, según el país y la cultura del mismo, lo que para nosotros es habitual para ellos es razón de cárcel o de trastorno mental, pensemos en la homosexualidad en diferentes lugares del mundo.

Planteamientos propios, y compartidos con otros compañeros sobre las parafilias raras, me hacen plantearme que no sé si es a nivel social o comercial se acaba patologizando todo. De esta manera, una preferencia que no tiene por qué generar un sufrimiento o interferencia en la vida de una persona acaba tildándose de parafilia, un ejemplo la llamada xenoglosofilia.

Ante esta situación es importante tener un pensamiento crítico como profesional y como individuo. Tomemos como ejemplo la llamada normofilia ¿será acaso una parafilia no poder experimentar otro tipo de interacción íntima o tendrá que ver con otras cosas dentro de lo aprendido a nivel social, familiar y religioso?

De esta manera, con algunas de las parafilias que os vamos a compartir a continuación vais a ver que se pervierte el significado real del término, que os explicábamos anteriormente, para dar lugar a describir todo tipo de situaciones ligándolas a lo patológico. Por ejemplo, lo que llaman aerofilia ¿no es algo que vemos habitualmente en películas y que ese aumento de deseo tiene que ver con lo diferente o lo nunca realizado?

Antes de etiquetaros a vosotros mismos como una persona que padece una parafilia, que si os ceñís al DSM sería un trastorno sexual, consultad a un profesional de la salud y no os creáis todo lo que aparece en internet.

Otros artículos que os pueden interesar son:

Fuente:

El DSM-IV y las parafilias: Un argumento para su retirada.

Revista de Terapia Sexual y de Pareja, Número 19, Agosto 2.004, paginas 31-56

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