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¿Que necesitas para ser considerado un experto?

El sociólogo Harry Collines se ha dedicado a la fascinante misión de descubrir en que consiste ser un experto y que diferentes tipos de experticias hay.

Collins ha pasado muchos años investigando como funciona la ciencia. No sólo como funciona en lo referente a hipótesis y experimentos sino también como funciona en el mundo real. Es decir como funciona atravesada por la cultura, la economía y las tradiciones.

Collins ha observado minuciosamente a físicos hablando de ondas gravitacionales y se ha dado cuenta de que también el era capaz de mantener una conversación con estos teóricos sin saber mucho de física y nada de matemática. Si la experticia sobre un tema esta en juego en cada conversación que tienen los científicos, ¿cuan experto podía considerarse Collins, que no sabia nada sobre los bases de las ondas gravitacionales pero aún así podía hablar de ellas?

Así a Collins se le ocurrió un ingenioso experimento para estudiar las diferencias entre conocimiento tácito (es decir lo que sabemos aunque no podamos explicar sus fundamentos) y el conocimiento real o explicito (lo que realmente sabemos de cabo a rabo, el conocimiento probado)

Para hacer el experimento Collins llevó a cabo una imitación de la prueba de Turing. La prueba de Turing fue diseñada para probar la inteligencia de una máquina artificial y se fundamenta en la hipótesis de que, si una máquina se comporta en todos los aspectos como inteligente, entonces debe ser inteligente.

Una persona que hace de juez se enfrenta a dos sujetos y les hace preguntas. Uno de los sujetos es una persona, el otro una máquina de computadora. El juez debe descubrir cual es cual. Aún no han logrado vencer las máquinas.

Collins diseño su experimento en forma similar. Un grupo de persona debía diferenciar entre una persona ciega para los colores y una con visión normal hablando con ella sobre, precisamente, colores.

El experimento se sostiene en que la persona que ve colores sería más experta que la otra en el tema, ya que es capaz de experimentar los colores en forma directa a través de los sentidos. La persona que no ve colores sólo conoce de ellos en forma indirecta, y puede hablar de ellos porque pasó toda su vida en un mundo donde la gente habla de colores. A esto último llama Collins experticia interaccional. Es la parte de experticia que adquirimos por es sólo hecho de vivir en un mundo donde se estudia y se habla de determinados temas.

Lo curioso del experimento es que ninguno de los jueces probados por Collins fue capaz de distinguir entre una persona y otra. Con los cual para el interlocutor ambas personas presentaban el mismo nivel de experticia. Como resultado de este experimento Collins y sus colaboradores crearon una tabla periódica de tipos y grados de experticia.

Lo que viene la demostrar esta experiencia es que gran parte del conocimiento que uno logra del mundo proviene no sólo de lo que se experimente directamente de él sino de lo que experimentamos de el a través de la interacción con otras personas, la cultura y la sociedad.

Vía MindHacks

Imagen: Flickr

 

depsicologia.com

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