Cómo preparar la mente para enfrentarse a una conferencia

Si hablar en público te genera ansiedad y perder la seguridad en ti mismo, te contamos algunas ideas que pueden resultarte útiles para prepararte para el gran momento. No importa que sea una conferencia en el ámbito laboral como en el estudiantil, vamos a proponeros algunas ideas que os pueden ser útiles. Consejos para poder […]

Si hablar en público te genera ansiedad y perder la seguridad en ti mismo, te contamos algunas ideas que pueden resultarte útiles para prepararte para el gran momento. No importa que sea una conferencia en el ámbito laboral como en el estudiantil, vamos a proponeros algunas ideas que os pueden ser útiles.

Hablar publico conferencia

Consejos para poder hablar en público

Muchísimas personas tienen pavor a hablar en público, tanto si se trata ante un grupo reducido de personas como de un número mayor. En estas ocasiones, muchos de ellos describen cómo les resulta una situación estresante, en la que se encuentran muy expuestos a todos los niveles y suelen aparecer sensaciones que les dejan paralizados.

Todas las herramientas que os vamos a contar en este artículo son útiles para todas las personas, desde los estudiantes a los CEOs de grandes empresas. Para que os hagáis una idea de la importancia de saber comunicar, hay empresas que se dedican al posicionamiento de líderes expertos, las cuales trabajan para ayudar a construir y proyectar a la persona, puliendo y facilitando que ocupe el lugar que desea sin tener que depender de la percepción de terceros.

Dicho esto, aprender a manejarse en esas situaciones es posible. A veces puede conseguirse con las herramientas que os vamos a contar a continuación y, en otras ocasiones, es necesario un trabajo terapéutico individualizado para comprender con mayor profundidad cuáles son las dificultades emocionales que aparecen en ese momento.

Domina el tema

El primer paso para prepararse para una conferencia o exposición es dominar el tema del que se va a tratar. Si tienes seguridad en tus conocimientos y trabajas todas las brechas controlables, que están a tu alcance, tendrás una preocupación menos llegado el momento. Ten en cuenta que si sabes y dominas el tema del que vas a tratar, aunque pierdas el hilo en un determinado momento podrás volver a recuperarlo fácilmente, expresándote con tus palabras y acercando tus conocimientos y pasión al público.

La práctica hace al maestro

No dejes las cosas para el último día y organízate, lo cual te va a facilitar llegar con menos estrés a los días posteriores a la conferencia. Por supuesto, guarda algunas horas para poder practicar tu exposición al completo, en solitario y con público delante. En el caso de que sea difícil encontrar a alguien que pueda darte su opinión sobre la exposición, puedes grabarte para visionarlo y ver qué aspectos tienes que pulir.

Permítete errar

Ajusta tus expectativas y tu nivel de exigencia. Con esto no queremos decir que vayas a la conferencia pensando que todo va a salir mal, sino que no te fustigues si te equivocas, que aceptes que puedes equivocarte para que -llegado el caso- puedas fluir con naturalidad.

Confía en ti mismo y en tus capacidades

No se trata de que te creas el mejor orador del mundo, sino de que seas consciente de cuáles son tus puntos fuertes y los explotes, al igual que puedas aceptar cuáles son tus limitaciones sin llegar a creer que eso te hace ser inferior.

Sé tú mismo

¿Temes que puedan verte nervioso? No os imagináis la cantidad de personas que simpatizan y empatizan con aquellos que ven en una situación estresante, que pueden vivir ellos mismos; con aquellos que tienen la capacidad de reírse de sí mismos o aceptar sus errores aunque sea en público; de aquellos que son capaces de fluir y continuar incluso cuando las cosas parece que se tuercen un poco. Si los nervios aparecen, tómate tu tiempo, respira y continúa.

Además, ser auténtico es algo que engancha a cualquier público, es la esencia de un líder porque inspira credibilidad y confianza.

No tires la toalla a la primera, persevera

No importa cuántas veces te equivoques, en cuántas ocasiones el miedo aparezca y te haga plantearte dejarlo correr y no presentarte en la conferencia. Si te has marcado un objetivo, trabaja para lograrlo y persevera.

Todo va a ir bien

Nadie puede predecir el futuro, eso lo tenemos todos claro, pero suele resultar calmante y clarificador el poder plantearse la vida como una opción constante de aprendizaje. Hay personas que cuentan que les funciona pensar y visualizar que «todo va a ir bien» mientras que otros, sin embargo, dejan todas las preocupaciones en casa cuando se plantean que «no tengo nada que perder» y le restan importancia al fracaso, viéndolo como un paso más por el que todos tenemos que pasar.

Cómo preparar la mente para enfrentarse a una conferencia
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