Eres quien tú decidas ser

Por un lado o por otro todos tenemos alguna limitación, eso es evidente, no lo podemos todo ni lo tenemos todo, pero eso no quita que uno pueda trabajar para ser quién decidas ser.

Personalidad quién soy

En algunos espacios es frecuente escuchar qué “Es que yo soy así” y parece que es irrefutable, por lo que los demás tienen que tragar con lo que subjetivamente implique esa frase en cada persona. Desde aquellos que no dejan de quejarse sin hacer algo por cambiar, a los que pueden sentirse con derecho a hablar de malas formas a los otros porque son así.

Construir quién soy

A lo largo de la historia del individuo nos encontramos con distintos hitos en su vida que nos muestran esa lucha por descubrir y trazar las líneas de quién quiere ser. Los infantes pasan por la etapa del “no”, a través de la cual intentan construir una subjetivización, la diferenciación con mamá o con papá, un Yo.

En la adolescencia se lucha por encontrar un lugar en la vida, por poder definirse, por sentir que uno encaja en el grupo, que puede ser querido, por saber qué quiere hacer con su vida.

Posteriormente, a lo largo de la vida, seguimos en construcción de forma constante. Hay quien entiende que su trabajo le define como persona, otros la pareja, el dinero, la posición social, la familia, el coche… Capas y capas qué recubren al sujeto pero ¿Quién eres?

Es una de esas preguntas que a uno siempre le suele dejar sin palabras, con la necesidad de tomarse un tiempo para poder mirarse y  decir algo que se acerque a lo más real que conozca de sí mismo.

¿Soy quién quiero o quién esperan que sea?

Hay momentos en los que uno puede llegar a sentir qué es la suma de muchas cosas y que algunas de esas cosas las siente impuestas, que no ha podido despojarse de ellas, que está condenado a ser lo que cree que los demás quieren de él. Un ejemplo podría ser “hice derecho porque mi padre quería que hiciese derecho” “Soy abogado como todos los hombres de mi familia”. En algunos casos hablamos de la decisión de uno mismo por seguir dicha estela, pero también hay quien se puede ver impedido a encontrar su propio camino y cumple el deseo paterno.

A su vez, en ese mirar hacia el interior de uno mismo uno puede ir dándose cuenta de cómo se relaciona con el mundo y consigo mismo.

Algunos datos a modo de ejemplo que pueden servir para ser más consciente de los propios conflictos internos, que hablan de quién es uno en ese momento, podrían ser:

  • ‌Por qué me quedo si siempre me hacen daño,
  • Alf final soy yo la que siempre tiene que estar dispuesta a dejar todos los planes por si ellas quieren quedar,
  • ‌Por qué le perdono siempre las infidelidades,
  • ‌Es que me dicen que soy tan buena que soy tonta,
  • ‌Siempre me hago cargo de todo y nadie me lo agradece,
  • ‌No soy capaz de decir que “no” a nadie si no me siento culpable.

Construirse, la tarea más grande

Hace poco me decían “la vida se trata de ir quitándose máscaras” y me parece una de las reflexiones más importantes, a plantearse a cualquier edad. Incluso en la terapia psicológica podríamos plantearse que la complejidad no es dejar que un otro (terapeuta) vea lo que hay ahí dentro, si no que lo complejo es ver y descubrir uno mismo quién es y cómo es realmente ahí dentro.

Cada día tenemos la oportunidad de elegir, y cada día tenemos la oportunidad de construir de nuevo nuestra vida.

Conócete.

Descúbrete.

En un mundo que corre sin tiempos, regálate el tiempo de descubrirte y construye la versión más sana de ti.

Eres quien tú decidas ser
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