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¿Nuestras emociones aumentan el riesgo de enfermar?

Cuando una preocupación se convierte en una obsesión es el momento en el que tenemos que preguntarnos qué es lo que nos está pasando, qué ocurre a nuestro alrededor y cómo nos está afectando esto en nuestro día a día.

Young woman with handkerchief having cold. Isolated.

Con la llegada del otoño viene el frío, el aumento de las precipitaciones, los cambios de temperatura bruscos (el calor del interior con el frío exterior)… Todo ello, implica que hay una mayor probabilidad de resfriarse o coger una gripe que en otras épocas del año, lo que también implica que muchas más personas comienzan a preocuparse sobre su salud.

Una preocupación no resulta algo preocupante si no se convierte en una obsesión que puede afectar a otros ámbitos del día a día de esa persona. Preocuparse puede llevar a tomar preocupaciones como ir más abrigado, pero obsesionarse puede aumentar los niveles de ansiedad, impedir concentrarse en el trabajo o en sus estudios por estar excesivamente preocupado por no enfermar, evitar el contacto con los demás cuando muestran el mínimo signo de resfriado, etcétera.

Pero, ¿Sabíais que muchos profesionales consideran que las probabilidades de coger un resfriado están relacionadas con el estrés y la fatiga? Estos dos factores afectan directamente al estado en el que se encuentra el sistema inmunológico, de ahí que cuando hemos pasado por una situación de estrés o mucha intensidad emocional, es más probable que uno contraiga algún tipo de virus.

cansado del trabajo

Si continuamos con esta línea de pensamiento, podríamos pensar que contraer un resfriado está relacionado con sentimientos que han quedado bloqueados o que están causando sufrimiento en la persona, como el famoso “no me encuentro bien” que acoge tanto síntomas físicos como emocionales: estar triste, sentirse desilusionado, agotado emocional y físicamente, etc.

Por tanto, podríamos pensar que si una persona se encuentra equilibrada emocionalmente y el resto de factores físicos (una buena alimentación, descansar bien, cuidarse) tendría menos probabilidades de sufrir un resfriado que una persona que no está pasando por su mejor momento emocional.

Entonces, la gran pregunta sería ¿Encontrarse bien con uno mismo, en equilibrio, puede ayudar a reducir las probabilidades de sufrir enfermedades?

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Muchos profesionales de la salud afirman que sí, investigaciones sobre enfermedades más graves también confirman que el hecho de que una persona se mantenga con una actitud positiva ante la enfermedad aumenta las probabilidades de sanar. Así que, tenemos que añadir un peso más contra las obsesiones hacia las enfermedades, si la obsesión genera más ansiedad y estrés podríamos pensar que aumenta las probabilidades de enfermar, así que a cuidarse por dentro y por fuera.

Para completar la información para aquellas personas que están pasando por un bache como éste de temor a los resfriados y enfermedades de contagio, aquí os dejamos algunos consejos para evitar el resfriado que os pueden venir bien.

depsicologia.com

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