¿Se puede aprender a gestionar la rabia?

La rabia es una emoción y un sentimiento presente en la vida de todo ser humano, ya tenga un mayor o menor peso en la vida del mismo. En esta ocasión, nos vamos a centrar en esas personas que padecen una rabia intensa para poder, desde ahí, hablar sobre gestión de la rabia, qué se esconde detrás de la rabia y qué hacer cuando uno siente que le está dominando.

¿Cómo aprender a gestionar la rabia?

En un contexto de terapia, los psicólogos tenemos que tener presente que la rabia por sí misma es una emoción que no dice nada. Será necesario y fundamental olvidarse de pautas y consejos generalistas para taponar la rabia, pues nos impedirían escuchar el discurso individual y único del paciente: qué dice y no dice, de qué se queja, dónde están las contradicciones y repeticiones… que permitirán hallar el conflicto que se presenta a través de dicha emoción.

Esta misma idea es importante traducirla a uno mismo, como paciente buscador de la cura rápida y milagrosa de «aprender a gestionar la rabia». El primer paso diría que es entender que la rabia es de uno, una emoción propia que no viene de fuera, que no es que alguien externo la genere ni la provoque si no que nace de dentro y, por tanto, hay algo de nuestra vida que está generando ese sentimiento. Un sentimiento que hay que escuchar y no silenciar, puesto que cuando se silencia, acaba saliendo ese malestar por otro lugar: ataques de ira, haber explotado en el momento menos oportuno, recriminar en una discusión cosas de hace años, malestar físico, un largo etcétera.

Una vez que somos capaces de responsabilizarnos de nuestras propias emociones llega el momento de preguntarnos pero ¿por qué siento esto? A veces puede resultar muy chocante descubrir que uno siente una emoción como ésta, con la que no se siente identificado y que le resulta totalmente ajena, extraña. Pero se necesario poder hacerse la pregunta para poder indagar qué es lo que está sucediendo internamente.

Hay personas que pueden tener una ligera idea de qué es lo que, en ese momento concreto, le está despertando toda esa rabia. En otras ocasiones, se vuelve a vivir otro sentimiento de extrañeza al darse cuenta de que lo que le está generando malestar es algo que, por otra parte, vive como si fuera poco importante o relevante, lo cual suele generar una sensación de impacto. Sea como sea, esa intensidad exacerbada de la rabia remite a algo anterior que hay poder construirlo en la terapia. ¿Por qué anterior? Porque cuando uno va hablando y escuchándose en el proceso terapéutico se va dando cuenta de que no es la primera vez que le pasa, si no que le ha sucedido en más ocasiones y despierta en él un malestar muy acentuado que puede afectar a cómo se relaciona en distintas áreas.

Esto está explicado a muy grandes rasgos pero creo que os puede servir para haceros una idea de que no hay una pauta general para hacer que la rabia desaparezca y se pueda gestionar con total tranquilidad, si no que para poder hacer algo con esa rabia uno tiene que saber de sí mismo, de su rabia, de su historia.

¿Qué hacer cuando se siente mucha rabia?

Todo lo anteriormente explicado ¿quiere decir que entonces hay que dejarse llevar por una rabia infinita y sucumbir a ella? No, no hablamos de absolutos si no de procesos.

Para poder hacer un trabajo efectivo con la rabia es importante realizar un proceso de terapia psicodinámica y, mientras tanto, hay algunas cosas que se pueden poner en práctica cuando uno se siente desbordado por el malestar. Podríamos decir, a modo de ejemplo comparativo, que esta práctica sería como ponerse a una tirita mientras uno sigue haciéndose las curas. Si se pone solo la tirita sobre una herida abierta, eso no se cura bien; pero si va haciendo sus curas regularmente y cuando lo necesita se pone la tirita para proteger la herida, el pronóstico pinta mejor.

  • Realizar un ejercicio físico exigente es una manera estupenda de sacar fuera la agresividad y la rabia, porque suelen ir de la mano. A más descarga, menos carga y más probabilidades de estar más relajado temporalmente.
  • Si te estás dando cuenta de que te estás cabreando mucho, evita tomar decisiones importantes, hablar en caliente y aléjate de las confrontaciones.
  • Hay personas que pueden expresar el cabreo a través de la pintura, no hace falta coger un lienzo, una hoja y cualquier bolígrafo puede ser una buena herramienta temporal para garabatear.
  • Piensa antes de hablar. Si ya te ves muy sobrepasado o estás cerca, sé concreto o aplaza la reunión, la conversación o el encuentro para otro momento.

¿Qué nos podemos encontrar debajo de la rabia?

Como hablábamos en este artículo, una emoción como la rabia es la manera en la que nuestra psique expresa un sufrimiento interior. En términos generales, detrás de la rabia y de la ira suele haber una gran tristeza, temor, inseguridad, frustración, sensación de abandono o sentir que ha sido poco valorado, temor al juicio externo (que tiene que ver con el interno ya existente), sentir que otros tienen más o pueden cosas que uno no tiene o no puede, una sensación de amenaza (independientemente de que no sea real), etc. Como siempre, el caso por caso es la única manera de escuchar y trabajar realmente el mundo emocional de una persona.

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