El Test del Árbol: cómo analizarlo y aplicarlo

El test del árbol es una test proyectivo muy utilizado tanto en la práctica clínica como en el ámbito laboral, por tanto, se puede aplicar desde la infancia a los adultos. En este artículo vamos a contarte en qué consiste, cómo se aplica y cómo puedes interpretarlo para obtener la máxima información.

Test proyectivo El árbol

El test del árbol es un test proyectivo de la personalidad que permite conocer la parte más profunda del individuo. Está considerada como una prueba donde se traslada al dibujo los conflictos más inconscientes de la persona. Este test se puede aplicar por sí solo pero, generalmente, se suele aplicar la batería de Test Casa – Árbol – Persona (también conocido por las siglas HTP).

Una de las ventajas que aporta este test es que se puede aplicar a todas las edades, pues es muy fácil de hacer. Normalmente, pedirle a un niño que dibuje un árbol suele ser bien recibido, mientras que a algunos adultos les puede generar un poco más de inquietud, aunque suelen hacerlo sin mayor problema.

Una pregunta que suele ser habitual es por qué un dibujo. En palabras de la psicoanalista Beatriz Janin, «el dibujo es una manifestación de un modo de funcionamiento» y, como tal, nos puede dar mucha información valiosa para poder entender, comprender y hacer mejor nuestro trabajo con el paciente.

¿Qué evalúa el test proyectivo del árbol?

El test del árbol mide la sensación de equilibrio que siente la persona consigo misma y sus recursos personales. A través de las diferentes partes del dibujo del árbol podemos conocer cómo se ha configurado su psique y su manejo con el mundo. Por ejemplo, cómo es su relación con el entorno, cómo ha sido su desarrollo vital, cómo es su contacto con la realidad (ejemplo, fantasía o realismo), si sufre o ha sufrido de forma relevante momentos de mayor tensión, etc.

Una de las ventajas de utilizar este test frente a otros test proyectivos, como puede ser el caso del test de la figura humana, es que resulta más sencillo dejarse llevar y fluir a la hora de dibujar un árbol frente a dibujar a una persona (podemos pensar en alguien en concreto, en cosas que nos gustan o disgustan, sentir que nos dibujamos a nosotros mismos, etc.). Por tanto, el hecho de que estemos más relajados dibujando un árbol, que nos sintamos menos identificados con él, favorece que surjan más asociaciones preconscientes e inconscientes. Este tipo de asociaciones nos darán una información muy importante para el proceso terapéutico.

¿Cómo hacer el test del árbol?

Que evalua el test arbol

Ten a mano un lápiz, una goma de borrar y un folio en blanco. En el momento en el que quieras aplicar este test solo tienes que decirle al paciente «dibuje un árbol«. Si el niño o el adulto se inquietan o te hacen más preguntas, puedes decirles que no se trata de ningún examen, que no les vas a poner nota, que se trata de que hagan el dibujo que quieran, el que les salga y de la forma que les surja, porque para ti lo importante no es la calidad del dibujo si no lo que te van a contar a través del dibujo.

¿Cómo se interpreta el test del árbol?

Lo primero que tienes que saber es que la aplicación e interpretación de las técnicas proyectivas conllevan una formación previa. Uno de los aspectos más importantes que se aprenderá en estas sesiones es que no se trata de intentar interpretar los dibujos en base a unas claves o símbolos fijos, si no que «todo dibujo debe ser pensado en relación con una historia, como un producto, como consecuencia de movimientos psíquicos» (B. Janin).

Por tanto, cuando hablamos de la interpretación de un dibujo nos referimos a su expresión gráfica como todo lo que el sujeto pueda decir o hacer durante la creación del mismo. Citando a Blinder, Knobel y Siquier: Hay que pensar en dos niveles de interpretación del dibujo infantil (añado yo que es lo mismo para el del adulto): uno es el que el dibujo «dice» a través de las asociaciones verbales del paciente y de la atención flotante del analista; otro el que el dibujo «muestra», a través del impacto que su peculiar y específica encarnación nos produce (…) por los detalles, los rasgos, las huellas.

Es fundamental escuchar, anotar y pensar todos los comentarios e ideas que pueda añadir la persona antes, durante y después de la realización del dibujo. Esta información será clave para poder entender qué está ocurriendo con esa producción y hacer una buena interpretación.

Elementos de análisis del test del árbol

Antes de comenzar, recordaros -y me parece fundamental repetirlo todo lo necesario- siempre hay que interpretar todo en conjunto y ningún elemento por sí mismo es característico o síntoma de algo. Son necesarias las entrevistas iniciales, una batería de test y una buena formación.

A grandes rasgos podemos decir que:

  • Raíz y suelo: Muchos relacionan esta parte del dibujo con el “Ello” freudiano, es decir, lo más inconsciente del sujeto. Esto nos mostraría sus emociones más íntimas y cómo es su contacto con la realidad, ya que son las raíces quienes sostienen y simbolizan el nacimiento del árbol.
  • Tronco: Este elemento se identifica con el “Yo”. En esta parte, el dibujo nos muestra cuál es la percepción que el sujeto tiene de sí mismo: confianza, seguridad y cuáles son sus recursos para afrontar las adversidades.
  • Ramas y copa: Todos los elementos de la parte superior del árbol forman parte de éste que simboliza la calidad e intensidad de las relaciones que el sujeto tiene con el mundo que le rodea, sus aspiraciones personales y su estado de ánimo actual.

Interpretación de las raíces

Recordad que hablamos de términos generales y hay que ver el caso por caso.

Si el árbol dibujado tiene muchas raíces y éstas son proporcionadas se puede interpretar como un apego positivo y sólido del niño hacia sus cuidadores (madre, padre o familia). Pensadlo de esta manera, al final unas buenas raíces son los cimientos que permiten que un árbol crezca fuerte y, si lo convertimos en una metáfora, sería que un niño puede crecer con seguridad y con un vínculo sano. Por tanto, el pronóstico también será positivo.

Cuando se trata de raíces deformes y desproporcionadas puede ser una señal de que el vínculo con sus cuidadores (madre, padre o familia) es intermitente, por lo que podría ser el reflejo de algo angustioso. Por otra parte, también se puede interpretar como el deseo de saber y la curiosidad.

En el caso de que no haya raíces, siempre que estemos hablando de niños a partir de los 8 o 9 años, puede hacer referencia a falta de seguridad y confianza en uno mismo. En otros sujetos esta interpretación no tiene por qué ser sostenible.

Interpretación del suelo

Hay quien dibuja o no el suelo, como una línea base que delimita el espacio. El significado que suele tener la aparición del suelo es la estabilidad con la que el sujeto afirma su personalidad, es decir, si está presente se habla de criterio de realidad y si está ausente, podría referirse a una sensación de desarraigo, inseguridad o falta de apoyo.

En el caso de que además de poner un suelo se incluya un pasto o jardín podría reflejar un conflicto externo que le produzca incomodidad. Será necesario fijarse en dónde está ubicado, la cantidad, la longitud del mismo y el tipo de pasto que ha hecho.

A su vez, en los casos en los que se dibuja el suelo sobre el que crece el árbol se tienen en cuenta cómo ha sido trazado y sus características: suelo firme, ondulado, corto, el tipo de forma del suelo (cerco, montículo, pinchos…) o si cuenta o no con un sombreado, entre otros elementos que os pueden dar más información.

 Interpretación del tronco

Tal y como anteriormente adelantábamos, el tronco permite conocer el nivel de fortaleza yoica del sujeto que lo ha dibujado, es decir, esa parte de sí mismo que le ayuda a hacer frente a las presiones y obstáculos para conseguir sus objetivos.

A su vez, también nos habla de su estabilidad emocional, los conflictos personales que pueda tener: cómo se adapta, si se siente o ha sentido vulnerable, etc. También permite ver cómo controla sus impulsos y su criterio de realidad.

La anchura del tronco podría señalar qué aspectos del Yo son los que más predominan:

  • Un tronco muy delgado haría referencia a personas sensibles o vulnerables ante las tensiones externas. Puede tratarse también de personas que tienden a la idealización o utilizar la racionalización para explicar lo que sienten.
  • Un tronco muy ancho haría referencia a esas personas que son más dadas a la actuación que al pensamiento, son más impulsos y se ciñen más al instinto.
  • Se describe como tronco «normal» a aquel que está entre ancho y delgado, suele definir a personas que tienen un equilibrio emocional.

Interpretación de las ramas

El trazo de las ramas, la forma de las mismas y si tienen o no copa, puede hablarnos de sus relaciones interpersonales y cómo puede obtener satisfacción del ambiente.

Si el árbol tiene ramas se interpreta como que son sujetos que se relacionan activamente con los demás; mientras que si no hay ramas pero sí un follaje, se suele interpretar como que no son tan espontáneos en sus relaciones con los demás.

¿Qué significa dibujar frutos en el test del árbol?

Hay quienes dibujan frutos en el árbol. En estos casos, una vez que hayan terminado el dibujo, hay que preguntarles por los mismos ¿Qué es eso que has dibujado? Es fundamental que no te adelantes y le digas ¿son peras?, mantén la pregunta abierta.

Escucha su respuesta y pregunta todo lo necesario. Toma nota e interpreta en conjunto. Por ejemplo, no es lo mismo unas manzanas que están creciendo que un fruto podrido. A su vez hay que ver el número de frutas, si tiene una historia que contar al respecto, dónde están ubicadas (no es lo mismo en el árbol que en el suelo) y preguntarle sobre su significado.

¡Importante!

Dentro de cada una de estas secciones tendríamos que diferenciar cómo ha sido el trazo del dibujo, si ha borrado o no lo ha hecho, en qué lugar de la hoja lo ha dibujado, de qué manera está dibujado cada uno de los elementos para poder interpretar de forma correcta y personalizada el test del árbol.

Para ello, si soléis utilizar técnicas proyectivas lo mejor que podéis hacer es contar con manuales de apoyo:

  • Hammer, E. F.; “Test proyectivos gráficos”. Presentación y supervisión de Jaime Bernstein. México: Paidós, 1988.
  • Buck, J. N.; “H-T-P: Manual y guía de interpretación”, revisado por W.L. Warren; traducción y adaptación, Irene Fernández Pinto y Jaime Pereña Brand. Madrid: TEA, 2008.

Para poder conocer más sobre la importancia del dibujo, en el artículo he citado estos dos:

  • Blinder, C.; Knobel, J; Siquier Mª L.; «Clínica psicoanalítica con niños«. Editorial Síntesis, 2004.
  • Janin, B. «Intervenciones en la clínica psicoanalítica con niños«. Colección Conjunciones. Editorial Noveduc, 2019.

Si quieres continuar leyendo y aprendiendo sobre diferentes test, te proponemos estos artículos:

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3 Comentarios en “El Test del Árbol: cómo analizarlo y aplicarlo”

  1. Lucyralia Loyo dice:

    Hola: Creo que es un test muy interesante ya que como lo mencionas dice mucho de la personalidad de la persona y cuando es aplicado en adultos puedes detectar problemas en lo mas profundo de su subconciente. Recuerdo a una persona que un dia me dijo que ella era como un árbol, en el cual sus ramas eran sus seres queridos y se representaba como el tronco la cual daba sustento a lo que más amaba.
    Lucyralia Loyo V.

  2. Meli Minjarez dice:

    Hola buenas tardes, en lo personal creo que las técnicas proyectivas son muy útiles, sin embargo tienen que utilizarse con medidas específicas que tienen que ver con sus características.

    Son efectivas para entender la configuración de la personalidad de un individuo, sin embargo dependen de un previo conocimiento de éste. Así como tomar en cuenta variables situacionales al tiempo de aplicarlas. Deben de realizarse en un buen ambiente y se deben de dar las instrucciones de manera precisa, asi mismo tienen altos niveles de errores en la interpretación y por supuesto influye el estado actual del evaluado.

    Aún así son efectivas para corroborar diagnósticos de patologías o situaciones fundamentales de la personalidad. Cabe señalar que éstas técnicas evalúan aspectos cualitativos del individuo, por lo tanto, en la aplicación no son generalizables.

    Saludos!

  3. Jose Valdovinos dice:

    Hola, solo quiero decir que este test en particular puede ser muy manipulable por el sujeto tratado, algunos pueden dibujar lo que el psicólogo quiere ver dibujado en caso de algún examen para obtener un empleo, se deberían buscar nuevas alternativas de test proyectivos para así tener resultados más certeros. Además me atrevo a comentar que, cuidado con seguir colgados de las teorías Freudianas no muy actuales de hecho, y creo firmemente que el análisis de un ser humano debe ser en un contexto «real» no artificial, y cada día que pasa los humanos son más artificiales, es como tratar de encontrar las características reales de un rosa artificial de plástico.