Teoría de los sueños: cómo se crean, por qué se sueña y por qué se olvidan

¿De dónde proceden los sueños?, ¿Qué mecanismos son los que usa la mente para formar los sueños?, ¿Por qué soñamos lo que soñamos?, ¿Por qué se olvidan los sueños? Los sueños desde la antigüedad Desde la antigüedad se ha dado un gran valor a los sueños, entendidos como símbolos de algo que va mucho más […]
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¿De dónde proceden los sueños?, ¿Qué mecanismos son los que usa la mente para formar los sueños?, ¿Por qué soñamos lo que soñamos?, ¿Por qué se olvidan los sueños?

Los sueños desde la antigüedad

Desde la antigüedad se ha dado un gran valor a los sueños, entendidos como símbolos de algo que va mucho más de lo tangible. Uno de los grandes ejemplos lo encontramos en la civilización egipcia, pues se han conservado papiros donde se hablaba del sueño y la interpretación que se debe dar al mismo; en civilizaciones romanas o griegas, en la que los sueños se han considerado tan relevantes como para determinar decisiones políticas; e incluso, nos encontramos fragmentos de sueños en la Biblia.

Los sueños más famosos podríamos decir que son los que se relatan en la Biblia y que tienen como protagonista a José, el carpintero, quien sueña con un ángel que le va dando mensajes: que acepte a María como esposa, que vaya a Belén, que huyan a Egipto, entre otros.

Por tanto, la búsqueda del significado de los sueños y su relevancia psíquica siempre ha estado presente. Probablemente todos os habréis topado alguna vez con algún libro sobre cómo interpretar los sueños, en el que viene detallado lo que significa soñar con cada elemento (un paragüas, caída de los dientes, un conejo, etc.) pero ¿Dónde está la subjetividad de cada mente, de cada vida, de cada experiencia? Podemos pensar que ante la palabra «mamá» no todos pensamos en lo mismo, ni sentimos las mismas emociones ni tenemos la misma carga afectiva; por tanto, el significado del sueño va a cambiar no sólo según la persona, si no su historia de vida y su momento vital concreto.

No es hasta el estudio realizado por Sigmund Freud sobre el funcionamiento psíquico y el papel del sueño en el mismo, que no ha habido grandes respuestas acerca de cómo se forma el sueño, su interpretación y su olvido. En su libro «Interpretación de los sueños» es la primera vez que Freud habla abiertamente del deseo (deseo inconsciente) y aquí expone que un sueño no significa nada en sí mismo, si no que son las asociaciones que el sujeto puede dar acerca de ese sueño lo que permite encontrar su significado (por lo que no valdrían de nada los diccionarios de los sueños), pues el sueño es individual y no es genérico.

¿Qué es un sueño y por qué soñamos?

Hay neuropsicólogos que plantean que el sueño no tiene sentido y que se produce por la eliminación de los estímulos que sobran en el córtex, como un resto de las neuronas que necesita ser limpiado y eliminado. Otros afirman que el sueño es una forma de practicar la manera de evitar situaciones amenazantes durante el día y, un sinfín de significados que van aportando diferentes científicos.

Sigmund Freud, neurólogo y padre del psicoanálisis, planteó el sueño como el guardián del dormir y como la vía regia para el acceso al inconsciente, pues descubre que el sueño es la realización de un deseo inconsciente, que se realiza durante el sueño, no en lo real.

Para entender la importancia del sueño y del descubrimiento de Freud es necesario tener unas nociones sobre el funcionamiento del aparato psíquico (de la mente de todo ser humano). Muy breve y burdamente diremos que el aparato psíquico está dividido en tres instancias: inconsciente, preconsciente y consciente. Entre cada una de estas instancias hay unas «barreras» defensivas, entre ellas, la censura.

El sueño es la unión de un deseo inconsciente a una representación del preconsciente o de un resto diurno (algo que haya pasado en esos días) para poder llegar hasta la conciencia y traspasar la censura. Por ello, cuando se habla del sueño, se dice que sólo puede pasar a la conciencia a través de una especie de disfraz -la elaboración onírica de la que hablaremos más adelante- que permite que uno no se escandalice de lo que sueña, lo que supone que el dormir no se ve perturbado y pueda continuar durmiendo.

De esta manera para que se pueda dormir se van integrando en el sueño tanto estímulos internos (hambre) como externos (ruido) de manera deformada, lo que al final nos viene a decir que en el sueño nada es lo que parece y está cargado de símbolos que habrá que ir desgranando poco a poco.

El sueño es una producción del inconsciente que aparece en todas las personas, con independencia de la edad, aunque el tipo de sueño variará en función de la capacidad de simbolizar de cada sujeto. No es que el sueño muestre un deseo, es que es el deseo en sí mismo.

Por ello, teniendo todo esto en cuenta, el sueño también puede considerarse como una forma de facilitar un olvido eficaz. A través del sueño se puede intentar comprender aquello que no se entiende, se buscan alternativas a los conflictos, como también van perdiendo intensidad algunas emociones. Acaso ¿no habéis escuchado alguna vez la frase «tengo que consultarlo con la almohada»? En la medida en la que uno comprende, en la que encuentra soluciones a sus conflictos, estos dejan de ser preocupaciones para transformarse en cosas que ya fueron, es pasado.

Tipos de sueño

A muy grandes rasgos, vamos a diferenciar tres tipos de sueños:

  • Sueño infantil: en el que el contenido manifiesto es lo mismo que el contenido latente, es decir, es la realización no enmascarada (disfrazada) de un deseo no reprimido.
  • Pesadilla: lo que se entendería como el sueño que no se puede soñar, es aquel ante el cuál la persona se despierta y no puede seguir soñando. Sería la realización no enmascarada (no disfrazada) de un deseo reprimido, por lo que uno sueña con algo que le genera malestar de forma directa, sin que haya sido transformado o disfrazado, por lo que uno se despierta.
  • Sueño de angustia: Se diferencia de la pesadilla en que a pesar de que produce angustia puedes seguir durmiendo ya que es un sueño deformado; eso que genera angustia está disfrazado o simbolizado a través de otras figuras, lo que puede generar malestar pero no el suficiente para despertarse. El sueño deformado no se crearía si no hay un deseo reprimido.

Lo que uno recuerda del sueño recibe el nombre de contenido manifiesto, que es una traducción subjetiva que la persona ha hecho de lo que cree que ha soñado; sin embargo, hay parte del sueño que no recuerda y que queda oculto, es lo que recibe el nombre de contenido latente y que hace referencia a esa parte inconsciente que ha formado parte del sueño.

Esa parte latente del sueño es la que se intentará trabajar y descifrar a través de la terapia psicoanalítica para poder descubrir qué del inconsciente es lo que se está manifestando a través del sueño, llevándolo a la conciencia y pudiendo pensarlo para que resulte más fácil elaborarlo.

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¿Cómo se crea un sueño? El trabajo del sueño

Teoria sueño freud

Freud entendía el sueño como el guardián del dormir y para que esto fuese así los elementos inconscientes que forman parte del sueño no pueden aparecer en el sueño de forma literal, tal y como hemos venido describiendo anteriormente.

Por ello, se lleva a cabo un trabajo del sueño o elaboración onírica en el que el aparato psíquico utiliza diferentes herramientas para crear el sueño, la realización de un deseo inconsciente. Se tratarían de tres pasos que llevan a cabo la gestación del sueño (desplazamiento, condensación y figurabilidad) y un último paso que es cuando se narra el sueño una vez despierto (elaboración secundaria), eso sí, es importante tener en cuenta que todos ellos se producirían a la vez.

Condensación

La primera vez que Freud describe la condensación es a través del trabajo del sueño pero, lo que comprende a raíz de esto, no sólo se activa este mecanismo en el sueño, si no que es un modo de funcionamiento del inconsciente.

La RAE describe condensar como una forma de unir, concentrar, reducir, sintetizar, entre otros. Teniendo en cuenta esa descripción, en el trabajo del sueño la condensación se refiere a que en un sólo elemento (puede ser un tema, una persona, un objeto, etc.) pueden estar condensadas varias imágenes, significados, asociaciones u otras representaciones.

La condensación es un modo de funcionamiento del inconsciente y es utilizada por el aparato psíquico para poder enmascarar un deseo inconsciente, de tal forma que pueda traspasar la censura y realizarse dicho deseo en el sueño.

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El ejemplo más sencillo y que ya hemos utilizado antes es la palabra «mamá». Una sola palabra, como es mamá, puede generar múltiples asociaciones, pensamientos y emociones que pueden variar según la persona pero, también, variar en la propia persona en función de las experiencias diarias. De esta manera, a la hora de hablar de todo lo que se concentra y sintetiza en la palabra «mamá» uno podría evocar sentimientos de amor y cuidado, como odio o rivalidad, al igual que recuerdos o reproches, o que surjan asociaciones que aparentemente nada tienen que ver con el pensamiento inicial mamá.

Desplazamiento

El desplazamiento es un mecanismo muy importante en el trabajo del sueño que favorece la condensación. Éste no sólo aparece durante el sueño, si no que también puede verse su efecto en determinados síntomas y otras formaciones del inconsciente, pues consiste en desplazar el afecto de una representación a otra. 

Es decir, cumple una función defensiva que ayuda a enmascarar lo inconsciente y que así pueda traspasar la censura. El desplazamiento tiene preferencia por lo infantil, lo insignificante y lo sexual. De esta manera, algún elemento del sueño que podría parecer en la vida real de dicho individuo como insignificante, adquiere un valor en el sueño de una intensidad que es vivida como extraña por su relevancia.

Miramiento por la figurabilidad

Lo que se ha descubierto a través de estos estudios del sueño y el funcionamiento del aparato psíquico es que soñamos en imágenes visuales.

Todos los pensamientos e ideas tienen que transmutarse en imágenes visuales para poder ser soñadas, por lo que este paso implica la posibilidad de seleccionar las imágenes adecuadas para poder crear el sueño (poder condensar y desplazar). Se considera que no es tanto un trabajo de creatividad como de traducción, de ver cuáles son los mejores elementos para poder mantener el dormir y la realización del deseo.

Elaboración secundaria

La elaboración secundaria es una narración del propio sueño que tiene un sentido. Es decir, si partimos de la idea de que el sueño en sí mismo es ilógico, que puede uno recordar algo con gran extrañeza y sin ningún tipo de sentido, la elaboración secundaria es dotarlo de un cierto sentido, de palabras y pensamientos, ya no sólo imágenes visuales.

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¿Por qué se olvidan los sueños?

Teniendo en cuenta todo el trabajo del sueño que realiza el aparato psíquico para poder dormir, para poder soñar y, por tanto, para poder realizar un deseo inconsciente, el hecho de que se olvide un sueño podría tener que ver con que no se hayan enmascarado completamente los aspectos inconscientes del sueño y la censura lo haya reprimido.

Por tanto, si aparece la censura, no se podría asegurar que haya podido llegar a haber una elaboración secundaria del mismo.

La interpretación de los sueños

Como ya mencionamos anteriormente, Freud afirmó que el sueño en sí mismo carece de significado y se requiere del soñante para poder encontrar su interpretación.

Cuando un paciente narra un sueño dentro de una terapia psicoanalítica habrá que prestar atención a múltiples elementos del sueño. Ya no sólo es lo que describe, es cómo lo hace, en qué pone énfasis, qué elementos destacan para el paciente y, a todo ello, hay que añadirle el trabajo realizado en las sesiones previas y en la sesión actual, puesto que las asociaciones libres del paciente serán la clave para poder ir desgranando el sueño. Dicho de otra forma, el psicoanalista estará en atención flotante a la espera de encontrar los elementos condensados del sueño (lo descrito anteriormente) que permitirán desentrañar y avanzar en dirección a la cura.

El sueño abre la puerta a otras cosas, pues no es lo mismo el antes y el después de un sueño. Algo del inconsciente ha aparecido y, si ha tenido la suerte de poder trabajarse en un espacio analítico, el propio paciente podrá conocer algo más de su propia conflictiva.

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2 Comentarios en “Teoría de los sueños: cómo se crean, por qué se sueña y por qué se olvidan”

  1. Josafat dice:

    Y qué pasa con los sueños lúcidos, falto mencionarlos.

  2. Andreina Jordan dice:

    Esperaba ver otras teorias aparte de la Freudiana