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Terrores nocturnos ¿Qué son y por qué se producen?

Los terrores nocturnos pueden aparecer a cualquier edad aunque, con mayor frecuencia, suelen aparecer durante la infancia. En este artículo os explicaremos qué son los terrores nocturnos y os explicamos por qué se producen, de tal forma que uno también pueda comprender cuándo es el momento de pedir ayuda a un profesional.

Terrores nocturnos ¿Qué son?

Los terrores nocturnos aparecen mayoritariamente en la infancia, entre los 3 y los 6 años. Niños que se despiertan gritando, agitados y angustiados, que se meten en la cama de los padres con un gran susto, que lloran y a veces les cuesta despertarse y desprenderse de ese sueño. A su vez, estos terrores pueden llegar a afectarle durante la vigilia, generando miedos en su día a día que le impiden actuar con normalidad.

¿Por qué tiene terrores nocturnos?

Para poder comprender qué ocurre con los terrores nocturnos, es importante que nos planteemos primero ¿Qué es el sueño?

Freud plantea que el sueño es el guardián del dormir pero, cuando el sueño falla y aparecen las pesadillas, uno se despierta. El sueños se originaría por deseos (más o menos reprimidos), fantasías y ansiedades inconscientes, que utilizan detalles de lo vivido durante el día para expresarse durante la noche.

De esta forma, los terrores nocturnos están compuesto de algunos detalles de vivencias del día – restos diurnos -, a los que se le suma alguna preocupación interna que el niño todavía no ha podido comprender o elaborar. Así, este sueño que tiene el niño está cargado de angustia, de incomprensión y que le genera un gran sufrimiento emocional.

Teniendo esto en cuenta, se puede entrever cómo el sueño tiene también una función de elaboración con la que se pretende comprender algún conflicto que no ha sido resuelto durante el día. De ahí la típica frase de los adultos “tengo que consultarlo con la almohada”, como si a través del sueño encontrásemos respuestas que durante el día no podemos reflexionar plenamente.

Tanto en la vida adulta como en la infancia, muchísimos sueños parece que carecen de sentido y que uno ha soñado con cosas disparatadas, pero nada más lejos de la realidad si tenemos en cuenta todo el proceso del sueño que ya describimos en el artículo “Teoría de los sueños“. En el caso de los niños, es frecuente que en estos terrores nocturnos se sueñe con figuras de fantasía como monstruos y animales feroces que podríamos entender como un símbolo o una metáfora de sus emociones, a veces puede haber ira, celos, enfado, miedo…

Es una angustia a la que todavía el niño no puede poner palabras, un conflicto que todavía no comprende y que está como encapsulado, sin encontrar una salida que le permita dejarlo atrás.

Algunos de los motivos que pueden generar los terrores nocturnos puede ser el temor a morirse, la pérdida de un ser querido, el nacimiento de un hermano, el divorcio de los padres, una separación, etcétera. Por ello, cuando se trata de terrores nocturnos que son continuos es importante no restarle importancia y poder plantearse la necesidad de acudir a un terapeuta que le ayude a elaborar esa angustia que se está manifestando cuando sueña y para la que él todavía no tiene las herramientas necesarias para mitigar su origen.

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