Adicción a Internet | Historia de un mito

Mucho se habla sobre la adicción a Internet, pero en realidad la red no crea patología, sino que canaliza problemas que ya existen. En EEUU la han excluido como trastorno El psicólogo Ivan Goldberg , en 1995 se le ocurre  gastar una broma. Había leído la 4ª edición del Manual diagnóstico y estadístico de trastornos […]

Mucho se habla sobre la adicción a Internet, pero en realidad la red no crea patología, sino que canaliza problemas que ya existen. En EEUU la han excluido como trastorno

El psicólogo Ivan Goldberg , en 1995 se le ocurre  gastar una broma. Había leído la 4ª edición del Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales o DSM en inglés , es la biblia de la Psiquiatría moderna, y decidió animarse con una broma. Se inventó una enfermedad.

internet-addict

Esta enfermedad la llamó “Desorden de adicción a Internet o (IAD en inglés). Describió sus síntomas, y los colgó en su discreto portal de Internet que aun existe.

Hablaba de:

  • Ansiedad

  • Necesidad de conectarse horas y horas

  • Movimiento involuntario de los dedos para escribir

  • Incluso animaba a crear un grupo de ciber adictos anónimos

Ivan Goldberg estaba tan tranquilo con su actividad diaria, cuando a los pocos días de haber colgado esta “broma” en su web, recibió muchos mensajes de personas que decían sufrir ese problema que él describía. La adicción a Internet.

La idea se fue extendiendo , y ese mismo año la psicóloga Kimberley Young, un referente en la materia funda el Centro para la Recuperación de la Adicción a Internet. El término adicción a Internet se fue popularizando y los medios de comunicación se hicieron eco.

La bola de nieve era ya demasiado grande como  para detenerla…

adiccion internet

Quince años después continúa la polémica, aunque ya cada vez menos. Son cada vez más los expertos que se niegan a admitir la adicción a Internet como patología.

El psiquiatra especializado en adicciones y Doctor en Medicina por la Universidad complutense. José Miguel Gaona comenta:

En 25 años de profesión no he conocido ni un solo paciente que la tenga. Es como hablar de adictos al teléfono, no tiene sentido.

En el último borrador de DSM que elabora la Asociación Americana de Psiquiatría, se vuelve a excluir la dependencia de Internet como trastorno de conducta. No hay ninguna evidencia científica.

El psicólogo Ivan Goldberg, el que creó el término para gastar una broma en 1997, trató de aclarar todo el malentendido en una entrevista a la revista The New Yorker:

Si extendemos el concepto de adicción a todo lo que hacemos en exceso tendríamos que aplicarlo a leer libros, a hacer ejercicio, a hablar con la gente.

adiccion a internet-1

Hablaba de:

  • Ansiedad

  • Necesidad de conectarse horas y horas

  • Movimiento involuntario de los dedos para escribir

  • Incluso animaba a crear un grupo de ciber adictos anónimos

Ivan Goldberg estaba tan tranquilo con su actividad diaria, cuando a los pocos días de haber colgado esta “broma” en su web, recibió muchos mensajes de personas que decían sufrir ese problema que él describía. La adicción a Internet.

La idea se fue extendiendo , y ese mismo año la psicóloga Kimberley Young, un referente en la materia funda el Centro para la Recuperación de la Adicción a Internet. El término adicción a Internet se fue popularizando y los medios de comunicación se hicieron eco.

La bola de nieve era ya demasiado grande como  para detenerla…

adiccion internet

Quince años después continúa la polémica, aunque ya cada vez menos. Son cada vez más los expertos que se niegan a admitir la adicción a Internet como patología.

El psiquiatra especializado en adicciones y Doctor en Medicina por la Universidad complutense. José Miguel Gaona comenta:

En 25 años de profesión no he conocido ni un solo paciente que la tenga. Es como hablar de adictos al teléfono, no tiene sentido.

En el último borrador de DSM que elabora la Asociación Americana de Psiquiatría, se vuelve a excluir la dependencia de Internet como trastorno de conducta. No hay ninguna evidencia científica.

El psicólogo Ivan Goldberg, el que creó el término para gastar una broma en 1997, trató de aclarar todo el malentendido en una entrevista a la revista The New Yorker:

Si extendemos el concepto de adicción a todo lo que hacemos en exceso tendríamos que aplicarlo a leer libros, a hacer ejercicio, a hablar con la gente.

adiccion a internet-1

Desde 1996, se llevan haciendo estudios sobre esta supuesta adicción a Internet. El último viene desde Reino Unido. Según los investigadores de la Universidad de Leeds, el 1,2 % de la población europea entre 16 y 51 años vive enganchada. La droga es conectarse demasiado tiempo e ignorar otros aspectos de su vida. Muchos de ellos además sufren trastornos depresivos. El problema es según Catriona Morrison la autora principal del  informe …, no sabemos cual es la secuencia. Si es que la gente deprimida acude a Internet o es Internet lo que produce la depresión.

En Depsicología nos interesa tu opinión, si tienes sugerencias o ideas déjanos tu comentario, gracias por leer Depsicología.

Fuente|.psicoencuentro.com/

Fotos|subeelvolumen.wordpress.com/,eltiempo.com/

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3 Comentarios en “Adicción a Internet | Historia de un mito”

  1. fabio dice:

    Las nuevas herramientas tecnológicas nos han dado muchas ventajas en cuanto a movilidad, información fácil y actualizada, pero últimamente los individuos han tenido un excesivo uso de esta herramienta provocando consecuencias psicológicas y sociales.

    Los estudiantes, trabajadores y personas con muchas horas libres, han utilizado este instrumento con distintos motivos entre los cuales están el entretenimiento, hacer trabajos y hasta con fines económicos. El tiempo que gastan es cada vez mayor aumentando las probabilidades que sufran alteraciones psicológicas como depresión, asilamiento social y familiar.
    Una investigación realizada por científicos de la universidad de Leeds, en Inglaterra (Corlett S, 2010) encontró evidencia sorprendente de que muchos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo de internet con el cual han reemplazado la interacción social real con la interacción en redes sociales y salas de chateo. Las conclusiones están basadas en las respuestas de 1.319 personas a un cuestionario que los investigadores enviaron por internet. Los participantes, de entre 16 y 51 años de edad, con una edad promedio de 21 años, debían responder cuánto tiempo pasaban en internet y con qué propósito lo usaban. También se les hizo una serie de preguntas sobre si sufrían depresión. Según los científicos, 1,2% de los participantes mostraron una adicción a internet y la mayoría de éstos sufrían depresión. Según los investigadores los «adictos a internet» pasaban mucho más tiempo navegando en sitios sexualmente gratificantes, sitios de juegos de apuesta y de comunidades virtuales. También mostraron una incidencia más alta de sufrir depresión moderada a severa que los usuarios no adictos. Se encontró que los adictos a internet tenían cinco veces más riesgo de sufrir el trastorno que los no adictos.
    Una encuesta realizada en un cibercafé ubicado en San Rafael Tlanalapan, México (Lázaro A, 2002) llegó a las siguientes conclusiones en una muestra de trece encuestados. No existe una relación regular entre edad y frecuencia de uso, es decir, el problema puede afectar a usuarios de todas las edades. La mayoría de las personas más jóvenes usan el Internet para entretenerse (53.84%). El 46.15% de los encuestados no saben de efectos negativos del Internet usado en exceso, el 30.76% si lo sabe. El tiempo promedio de uso es de 30-120 minutos por sesión, aumentando la tendencia en las personas más jóvenes (46.15%). El 53.48% de la muestra niega que ha acudido al Internet por soledad, lo que afirma un síntoma de adicción, que es propiamente la negación.
    Una investigación realizada en la universidad de Oviedo España (Herrero J, 2004), analiza el efecto de la participación presencial y virtual en el distrés psicológico (estrés y Depresión) en 350 adultos usuarios de internet. Los resultados indican que ambos tipos de participación (presencial y virtual) ejercen una influencia positiva similar en la autoestima social, lo que a su vez incide en la reducción de los niveles de estrés y depresión. Ambos tipos de participación no están relacionados. De acuerdo con estos datos la participación virtual de internet podría disfrutar de un estatus similar a la participación presencial, en su relación positiva con el bienestar psicológico, lo que abre una amplia gama de posibilidades de prevención e intervención.
    Un estudio descriptivo correlacional realizado en la Universidad Católica de Colombia (Sanabria P, 2004) aplicó un instrumento de 109 preguntas a 200 participantes a través de un portal de Internet, que evaluaba aspectos demográficos y psicológicos. Los resultados obtenidos de las diferentes escalas muestran que los consumidores de cibersexo tienden a ser predominantemente hombres jóvenes (20 a 39 años), solteros, en su mayoría estudiantes universitarios o profesionales, heterosexuales, quienes tienen en su mayoría una pareja estable. Para consumir cibersexo, prefieren el Chat, a las páginas Web, y lo hacen con una frecuencia promedio de 2.2 veces por semana. Son personas que acostumbran a cambiar su identidad, apariencia física, su sexo y edad cuando esta en Internet. Un poco más de la mitad de los consumidores se declaran adictos al cibersexo, pero no presentan insatisfacción sexual, pero si un bajo auto-concepto. La mitad de los participantes mostraron puntajes moderados en las escalas de depresión y ansiedad.
    En un artículo publicado en la revista electrónica psicologiacientifica.com y titulado “Influencia de las TIC en el desarrollo de la personalidad” (Rodríguez R, 2007), concluye que no existe claridad en cuanto a la etiología y desarrollo de estos trastornos, ni siquiera existe consenso en cuanto a reconocerlos como nuevas entidades psicopatológicas. Es necesario entender la determinación sociocultural que subyace al uso de las TIC, como elemento imprescindible para que el impacto de estas en el desarrollo de la personalidad, y de la sociedad, sea positivo.
    Estas investigaciones suponen que un buen manejo de la herramienta (páginas consultadas y tiempo usado) pueden beneficiar psicológicamente a las personas, en el caso contrario inclusive existen páginas web para el tratamiento de esta “adicción”, algunas de ellas son http://www.netaddiction.com y http://www.internetaddiction.com.

    Bibliografia

    • Corlett S. (2010) “mucho internet más depresión” recuperado el 13 de abril de 2010 de http://makipura.lamula.pe/2010/02/04/mucho-internet-mas-depresion/
    • Herrero J. (2004) “participación social en contextos virtuales” Oviedo España Universidad de Oviedo Psicothema Vol. 16, nº 3, pp. 456-460
    • Lázaro A. (2002) “adicción a internet” recuperado el 15 de abril de 2010 de http://www.cabinas.net/monografias/internet/internet_adiccion.asp
    • Rodríguez R. (2007) “Influencia de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) en el desarrollo de la personalidad” recuperado el 15 de abril de 2010 de http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-273-1-influencia-de-las-tic-(tecnologias-de-la-informacion-y-la-co.html
    • Sanabria P. (2004) “características psicológicas de consumidores de cibersexo: una aproximación”. Colombia: universidad católica de Colombia, Acta colombiana de psicología.

  2. uuala dice:

    me gusto la primer image

  3. David dice:

    A mi me parece que es un tema a cual se le debería dar mas importancia, que les parece hacen este entrada mas dinámica y le agregan un video
    por ejemplo este:

    http://www.youtube.com/watch?v=mBwCVb4EvpY

    Podríamos hacer un trato compartido ustedes dan mejor información y ustedes ponen mi video 🙂