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Mitos sobre el trastorno bipolar

Mitos sobre el trastorno bipolar ¿Cuánto crees que sabes sobre la bipolaridad y cuánto de ello no es más que un mito?

Los trastornos mentales todavía siguen generando gran revuelo en la población general, puesto que hay un gran desconocimiento acerca de lo que es y lo que implican ciertas enfermedades, sin que la gente (profesionales incluidos) pueda llegar a darse cuenta de lo que puede suponer colocar una determinada etiqueta sobre una persona porque ¿Se ve a la persona o se ve a la etiqueta?

Por desgracia, en muchas ocasiones uno ya no ve a la persona sin la etiqueta. Todo se traduce desde el diagnóstico y se deja de oír la singularidad de cada individuo. Por ello, nos hemos propuesto hacer este artículo sobre mitos y verdades del trastorno bipolar para facilitar que cada uno se cuestione sobre los estigmas y el efecto tan profundo de las etiquetas, desde el caso concreto de la bipolaridad.

Mitos y verdades sobre el trastorno bipolar

De forma habitual se usa el término bipolaridad con ligereza y a veces como insulto, “Éste es bipolar, está para que lo encierren” o “Estoy seguro de que es bipolar, le cambia el humor rapidísimo”, lo que nos muestra un claro desconocimiento sobre lo que realmente es bipolaridad.

Os vamos a plantear una serie de mitos que os van a acercar a lo que es la bipolaridad pero tenéis información más detallada y concreta en el artículo “El trastorno bipolar“, donde os hablamos sobre la sintomatología, las causas o el tratamiento.

La bipolaridad es que te cambie el estado de ánimo

El trastorno bipolar es mucho más que un cambio de estado de ánimo y nada tiene que ver con los cambios de humor de los que comúnmente la gente se queja. En la bipolaridad se puede producir un cambio del estado de ánimo depresivo a la manía, son cambios muy intensos y extremos, que está muy alejados del típico “estaba contento y se puso triste”.

En la bipolaridad se trata de una depresión grave que puede llegar al suicidio a un estado de manía que se asocia a la euforia, no al estar contento.

Una persona bipolar o está deprimida o está maniaca

A pesar de que sean estas dos características las más relevantes o conocidas de los síntomas asociados a la bipolaridad, una persona que sufre este trastorno no tiene por qué pasarse la vida o deprimida o maniaca. Se puede llegar al estado de eutimia que es un equilibrio entre ambos estados emocionales.

El consumo de drogas o alcohol no afecta a la bipolaridad

La realidad es que no está aconsejado ni recomendado el consumo de ningún tipo de sustancia o de alcohol ya que están consideradas como desencadenantes de un episodio. Es más, el abuso de sustancias puede empeorar el pronóstico ya que está considerado como un síntoma secundario de la enfermedad, pues según las estadísticas hay un importante porcentaje de personas que consumen y sufren bipolaridad.

La bipolaridad sólo afecta al estado de ánimo

Como antes comentábamos, el trastorno bipolar es conocido comúnmente como un cambio de estado de ánimo brusco pero no es sólo eso.

Este trastorno provoca otro tipo de síntomas: respuestas inadecuadas en ambientes concretos, alteración del juicio, alucinaciones, alteración en su deseo sexual, problemas de apetito, trastornos del sueño, problemas de memoria, irritabilidad, pensamientos suicidas, entre otros.

A su vez, también puede cursar con otro tipo de trastornos o dificultades psicológicas, por lo que es imprescindible no tomarse a la ligera la bipolaridad.

Una persona bipolar es peligrosa

Los trastornos mentales generan tanto miedo en la población general que se tiende a pensar que quienes los sufren son personas peligrosas, cuando la realidad es que -por regla general- son tan peligrosas como cualquier otro ser humano.

En el caso de la bipolaridad se tiende a pensar que el mayor peligro es para con uno mismo, pues en determinados episodios pueden tener dificultades para valorar el peligro, pueden desear el suicidio o llevar a cabo conductas de riesgo.

La bipolaridad es un trastorno infrecuente

Nada más alejado de la realidad, el trastorno bipolar es más común de lo que uno piensa. Según la Organización Mundial de la Salud son 60 millones de personas en todo el mundo las que han sido diagnosticadas de bipolaridad y en España se habla de casi un millón de personas.

La manía es el estado de felicidad

Éste es otro de los grandes mitos en cuanto a la bipolaridad, pues la manía no se trata de un estado de felicidad sino de euforia, a veces asociado al desenfreno, al no poder dormir, irritabilidad, no parar quieto, descontrol a muchos niveles, rabia, enfado…  Lo que puede suponer problemas en el trabajo, en su relación de pareja o familiares, con los amigos, etc.

A pesar de que podría considerarse para algunas personas como un estado mejor que la depresión, la sensación de falta de control sobre sus pensamientos o acciones, ya no sólo de las emociones, suele causarles mucho miedo.

El pronóstico de la bipolaridad es siempre negativo

El tratamiento para la bipolaridad no sólo es la medicación psiquiátrica, también la psicoterapia es una de las partes más importantes y mantener unos hábitos de vida saludables (no consumo de sustancias, rutinas de alimentación y sueño, deporte, etc.).

El objetivo no es erradicar la bipolaridad, pues hoy día no se conoce forma de lograrlo, si no minimizar los síntomas para ofrecer una mayor calidad de vida y que una persona pueda llegar a vivir en un estado de equilibrio emocional, sin episodios o, al menos, que estos sean mínimos y no tan intensos.

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