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¿Por qué son importantes los cuentos de hadas para los niños?

¿Por qué son importantes los cuentos de hadas para los niños? El psicoanalista Bruno Bettelheim escribió “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”, un libro que habla sobre la importancia de los cuentos de hadas para el psiquismo del niño y que creo que es importante que rescatemos en este momento donde la televisión domina en los hogares.

¿Por qué son importantes los cuentos de hadas para los niños?

A pesar de que las televisiones, las tablets y todo tipo de aparatos electrónicos parecen haber venido para quedarse, los cuentos de hadas siguen estando presentes y a la espera de ser transmitidos.

Hay papás que me cuentan cómo los niños se quedan embobados con la televisión, entendiéndolo como un estupendo entretenimiento, pero también hay cierta duda en sus comentarios. Se cuestionan si es bueno que la vean tanto,  si deberían dedicar esas horas o ratitos de televisión a otras tareas o formas de entretenerse. Ante estas cuestiones siempre acude a mi mente la palabra creatividad.

Creatividad

Cuando sentamos a u niño frente al televisor, el niño sólo se convierte en receptor de un montón de estímulos, como un bombardeo de sonidos e imágenes que le captura pero sin hacer ningún tipo de ejercicio mental. Sin embargo, cuando leemos un cuento a un niño éste es una invitación a que haga un ejercicio de creatividad donde se imagina el lugar donde transcurre, cómo son los personajes y que acabe dándoles vida en su cabeza. Sin duda alguna, no es lo mismo.

Esta invitación a la lectura se puede hacer desde bien pequeños, leyéndoles cuentos. Si a ello le sumamos el gran valor que le da a ese tiempo con su padre o madre o cuidador, ese momento se convierte en algo especial. Las palabras son doblemente importantes y la capacidad de imaginar le permite crear sus propios mundos.

Identificar sus sentimientos y sentirse comprendidos

A través de los cuentos puede aprender normas que no están escritas en ningún lado, ponerse en el lugar de diferentes personajes y ponerle nombre o identificar sus propios sentimientos.

Estos cuentos se caracterizan por tener personajes con características absolutas, no hay grises, o son buenos o son malos. Tenemos que tener en cuenta que de otra forma el niño, en su momento madurativo, no podría entenderlo de otra forma. Tiene que resultar accesible y verosímil para su edad.

Los cuentos también se convierten en el medio donde puede hablar de sentimientos, fantasías o temas que le cause miedo o recelo. Sentimientos que en lugar de ser reprimidos o generar culpa se ven como normalizados, no es que sean malos por sentir eso (por ejemplo, enfadarse), y al ver que otros sienten o piensan igual se sienten entendidos.

Transmisión de normas y valores

Estas historias de hadas que están adaptadas a su edad, con un lenguaje muy cercano pero con historias inverosímiles, permiten que el niño pueda adentrarse y acercarse a temas que le pueden resultar difíciles o le están suponiendo un conflicto interno pero, desde los cuentos de hadas, puede pensarlos sin sentirse expuesto.

Fijaros que en los cuentos de hadas siempre hay héroes y villanos, cada uno con una gran carga de emociones e historia a sus espaldas, como la ira o el miedo, que pueden estar tan presentes en los pequeños pero sin que puedan manejarla o verbalizarla/exteriorizarla bien.

A su vez, la justicia siempre aparece para sus dos grandes protagonistas. El héroe siempre es el bueno y el villano siempre acaba arrepentido y/o castigado, por lo que el niño puede aprender que no es que portarse bien sea algo malo, sino que la maldad es la mejor solución que puede encontrar a sus problemas, se mire por donde se mire.

De esta forma, los cuentos se acaban convirtiendo en un medio de transmisión de normas, moralidad y soluciones. Puede reflexionar de una forma diferente sobre temas cotidianos.

Hasta los héroes se esfuerzan

Además, uno de los aspectos también muy importantes e interesantes es que hay una transmisión del aprendizaje de la vida, a través de de elementos fantásticos que resultan accesibles para el psiquismo del niño.

El niño se identifica con los personajes, quienes acaban siendo modelos o ejemplos accesibles para su psiquismo. Los héroes de los cuentos de hadas no son aquellos que vienen con todo dado y que no tienen que hacer absolutamente nada para conseguir su final feliz, en absoluto. Estos héroes tienen que esforzarse mucho para hacerle frente a los problemas con los que le enfrenta el villano, a veces se confunden y cometen errores, pero se mantienen persistentes y prueban con otras posibles soluciones, hasta que lo consiguen.

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Por tanto, el niño aprende que no hay soluciones mágicas ante los problemas, si no que hay que pensar e intentar diferentes soluciones hasta dar con la adecuada.

Siempre acaban bien: Seguridad

Además, lo mejor es que siempre los cuentos de hadas prometen un final feliz “y vivieron felices para siempre”, por lo que muestran que, a pesar de que no hay una única solución para sus problemas cotidianos, siempre se puede encontrar alguna.

Los cuentos, por tanto, generan seguridad en el niño y se puede creer que dicha seguridad se mantendrá en el adulto. Los cuentos son un vehículo para poder pensarse y no depender de soluciones mágicas que nunca caen del cielo.

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