Hablemos sobre el maltrato psicológico

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¿Qué se considera maltrato psicológico? ¿Cómo es el maltrato psicológico en la pareja?, ¿Cómo saber si soy víctima de maltrato psicológico? ¿Cómo actúa un maltratador? ¿Qué hacer si sufro maltrato psicológico? El maltrato psicológico es una evidencia de las relaciones de poder que se establecen dentro de un vínculo amoroso -pareja, familia, amigos-. Un tipo de trato que se silencia y que silencia a quien lo sufre. En este artículo queremos poner voz a algunas vivencias, abrir un espacio de reflexión conjunto y esclarecer algunos puntos que hoy día ya quedan oscurecidos entre tanta normalidad.

Uno de los aspectos más complejos del maltrato psicológico es que puede resultar invisible ante los demás. Incluso, en muchas ocasiones, hasta para la persona que lo sufre que puede no llegar a diferenciar si lo que vive es normal o no, si lo que padece es lógico y merecido, si está exagerando, o «es que ha tenido un mal día, ya sabes». Y, la verdad, es para responder «no, no lo sé».

¿Qué se considera maltrato psicológico?

Qué se considera maltrato psicológico

El maltrato psicológico, también llamado violencia psicológica o abuso psicológico, hace referencia a un tipo de relación en la que una persona ejerce un poder sobre otra, donde repetidamente denigra a la otra persona y la humilla verbalmente. No solo se trata del tipo de lenguaje si no de cómo se utiliza. También del lugar que se le da a la otra persona, un ejemplo sería que muchas personas pueden vivir el hecho de que le hagan el vacío o como si no existieran -ahí hay ausencia de palabra- como un grave daño emocional.

Este tipo de trato puede aparecer en el ámbito de la pareja, el ámbito familiar o incluso en un entorno de amistad. Cuando hablo de lo familiar hago referencia a la relación entre padres e hijos, y viceversa.

A veces puede ir acompañado de violencia física, pero no tiene por qué, aunque si hay violencia física suele ir acompañada de violencia verbal.

¿Qué es el maltrato psicológico en la pareja?

En nombre del maltrato psicológico se han dicho muchas cosas. Se han erigido hombres y mujeres señalándose los unos a los otros, acusándose, amenazando con denuncias que surgen como el dedo acusador de la justicia y que no responden -siempre- a un maltrato per se, si no a problemas de pareja y gatillo verbal fácil.

¿Esto quiere decir que el maltrato psicológico no existe? No, no quiere decir eso, ni muchísimo menos. Si no pararnos a reflexionar juntos sobre algo que tiene mayor trascendencia que aquello que se dice como si nada.

Hay muchas maneras de definir el maltrato psicológico en la pareja, pues es un término muy amplio que hace referencia a una relación de poder donde un miembro de la pareja queda empobrecido, anulado, vejado y despreciado debido a las acciones o las palabras del otro miembro.

Os comparto un párrafo de un artículo muy interesante: «El impacto del maltrato psicológico, considerado de lenguaje, expresado en palabras, hiere igualmente el cuerpo, dejando señales, secuelas, que constituyen muchos de los síntomas de las mujeres maltratadas. Según Bermant (2004)*, cuando la violencia traspasa los límites del cuerpo del otro, con frecuencia, más que el golpe en sí mismo, lo que hiere es la duda y/o la comprobación de la intención agresiva del otro, su odio, este odio incomprensible que tiende a la destrucción. No se trata entonces solamente del acto violento sino de la intención violenta que emerge detrás de la máscara del amor.»**

Cómo saber si soy víctima de maltrato psicológico

Cómo saber si soy víctima de maltrato psicológico

Lo primero que tenemos que explicar, como ya hemos hecho en otros apartados del artículo, es que el maltrato psicológico lo pueden sufrir tanto hombres como mujeres como niños, no importa la edad ni el género. Lo que sí muestran las estadísticas es que son muchas más las mujeres que sufren maltrato, razón por la que en este apartado vamos a escribir en femenino, haciéndonos eco de estudios, casos y aspectos que pueden resultar útiles para poder pensar a todo el mundo.

Uno de los aspectos más curiosos sobre el maltrato psicológico es la subjetividad del individuo. Los estudios clínicos han mostrado que mujeres que están sometidas a malos tratos graves pueden normalizarlos, negarlos o minimizarlos, a la par que otras mujeres con historias vitales en las que se han sentido más seguras y han crecido alejadas de estas relaciones de poder-sometimiento pueden sentir mayor sensibilidad hacia una acción o conducta, lo que puede derivar en una detección temprana o magnificar la gravedad del hecho.

Por ello, las señales que os vamos a compartir a continuación son únicamente puntos generales, datos recogidos de vivencias clínicas en el maltrato psicológico pero teniendo en cuenta que siempre hay que hacer una escucha pormenorizada del caso por caso para hablar con propiedad del asunto. Dicho esto, estas ideas que os compartimos os pueden ayudar a pensar y cuestionaros; están escritas en femenino por la razón que os hemos dado anteriormente, pero perfectamente son aplicables a una situación de maltrato psicológico masculino:

  • Tienes miedo a decirle a tu pareja lo que piensas porque se burla de tus opiniones, te trata de idiota porque «tú qué vas a saber» y lo que tú piensas nunca es importante.
  • Para poder tomar una decisión siempre tienes que consultarle primero.
  • Tienes miedo a quedar con una persona porque no sabes si se va a enfadar. Hay que pedirle permiso antes a tu pareja.
  • No puedes elegir tu ropa o vestir como quieras. Se puede enfadar, puede decirte que siente vergüenza de ir contigo si vas así vestida/o, o que a dónde vas así vestida que pareces una golfa o que vas provocando.
  • Hace comentarios despectivos sobre las mujeres en general, pero a espaldas de ellas y frente a ti, lo que puede provocarte que te preguntes cómo no ser como ellas y gustarle.
  • Puede haber una tendencia a que te aísles de tus amistades o tus familiares con la razón de «así pasamos más tiempo juntos», que luego podrá traducirse a «ves, solo me tienes a mí».
  • Te da miedo, vergüenza o culpa hablar con los demás sobre las cosas que sientes o lo que estás viviendo. Lo ocultas porque sientes que no van a entenderlo, que van a decirte que dejes la relación o qué van a pensar si lo descubren todo.
  • Te enfadas porque hay cosas o actitudes de la otra persona que te duelen pero tu pareja siempre las infravalora y dice que eres demasiado sensible, una exagerada y acaba por no escucharte, a la par que al final te quedas con la sensación de a ver si él va a tener razón y el problema lo tienes tú.
  • «Esto ha pasado porque tú me has provocado y por eso me he enfadado, sabes que te quiero y que sin ti no soy nadie» Una forma de chantaje emocional que genera culpa en la persona que recibe el mensaje y también desfigura la imagen de poder con «pobrecillo».
  • Puede haber situaciones de control que se camuflan y se presentan ante la otra pareja como preocupación: saber dónde estás en todo momento, con quién, qué haces… Acabas más pegada al teléfono respondiendo a sus preguntas para que esté tranquilo y no se enfade, que con la persona con la que estás.
  • La culpa de todo lo malo que le pase a él, y a veces al mundo, la tienes tú.
  • Puede gritarte, pero no siempre es necesario, a veces la indiferencia y hacer como si no existieras puede doler mucho más.
  • Puede amenazarte con que se va a ir con otra porque… Lo que puede derivar en que te sientas insegura, tengas miedo, estés más pendiente, te preguntes qué no tienes o te genere la sensación de que no eres suficiente.
  • A veces, o ya no sabes hace cuanto tiempo, has dejado de ser tú misma y ya no te reconoces. No eres la mujer que eras. Intentas ser lo que crees que él quiere para que todo vaya bien.
  • Hay relaciones en las que él es el que maneja el dinero, aunque lo ganes tú, y te sientes completamente dependiente, teniendo que pedirle dinero, explicarle para qué lo quieres y teniendo que esperar si él lo va aceptable o no.
  • Sientes que no tienes la posibilidad de decidir sobre tu vida ni intimidad sobre la misma, que él revisa tu móvil, tus redes sociales, critica a tus amigos o compañeros de trabajo, que intenta manipularte para que hagas lo que él quiere o considera bueno para ti.
  • Ha llegado a un punto en el que ya no te sientes valorada, te ves poca cosa y acabas sintiendo agradecimiento de que él esté con una persona como tú cuando podría estar con alguien mejor.
  • Siempre le tienes en la cabeza para poder tomar cualquier decisión o llevar a cabo cualquier acción ¿le parecerá bien?
  • A veces ya no sabes si la sensación en el estómago es de amor o de angustia y miedo.
  • A veces te da miedo volver a casa y a ver qué te vas a encontrar.
  • Puede ponerse celoso no solo de las personas que están hoy día en tu vida, si no que puede reprocharte relaciones anteriores a cuando él existía.
  • Te amenaza con que si terminas la relación te va a hacer la vida imposible.
  • Te amenazas con ir a tu lugar de trabajo y hacerles saber algo de tu vida personal, o inventarse algo, que te pueda perjudicar.
  • Te amenaza con dejar de ver a tus hijos o quitarte la custodia (esté o no avalado por algo jurídicamente sostenible).
  • Después de mantener una relación íntima suele hacerte un comentario despectivo o te compara con otras personas con las que ha tenido dicha intimidad y siempre sales perdiendo.

Hombres maltratados psicológicamente

A pesar de que las estadísticas nos muestran que son las mujeres las que más sufren maltrato psicológico, esto no quiere decir que no haya hombres que también padezcan un mal trato por parte de sus parejas femeninas. A esto se le suma que son pocos los hombres que se atreven a denunciar por miedo a las consecuencias -como ya hablaremos más adelante- pero también por vergüenza, por lo que nos encontramos nuevamente con un tipo de trato que silencia y es silenciado.

En muchos casos, esta vergüenza responde a la imagen y los roles del hombre y la mujer que tan impuesta se encuentra en nuestra sociedad. «Qué van a pensar de mí en el trabajo si se enteran que mi mujer me maltrata», «¿realmente soy menos hombre?«, «¿me van a creer si denuncio a una mujer?».

Las señales de maltrato psicológico que hemos indicado anteriormente, aunque algunas de ellas aparezcan en femenino, también representan las situaciones o el trato que puede recibir un hombre por parte su pareja. Así que, por favor, si estás dudando de si estás sufriendo o no maltrato, léelas. Son casos genéricos, faltarán muchos más, pero son un aviso de que algo no va bien.

Las consecuencias del maltrato psicológico masculino es igual que el maltrato psicológico femenino. Pueden sentirse completamente destrozados, perdidos, sin saber muy bien quiénes son, inválidos, con una sensación de que ya no pueden hacer nada y que no saben hacer nada, indefensos y con mucho temor ante las consecuencias o las amenazas que se utilizan para seguir manteniendo ese vínculo de dolor.

¿Qué hace un maltratador psicológico?

Qué hacer si sufro maltrato psicológico

Una persona que maltrata psicológicamente a otra suele -os recuerdo que hablamos siempre desde la generalización y lo ideal es el caso por caso- ser una persona dependiente, muy insegura, con una imagen muy pobre de sí misma, suele ser muy controladora, celosa y con falta de empatía.

Todo esto se suele traducir a que suele ser una persona que necesita tener el control de las situaciones y de la pareja. No tiene en cuenta la opinión de su pareja porque necesita sentirse el poseedor de la verdad, así que pocas veces aceptará un error como propio o ni si quiera podrá darse cuenta de su equivocación, solo levantará la voz y ahogará cualquier otro comentario.

A veces, ocurre que un maltratador psicológico es una persona encantadora con los demás y solo con la pareja aparece esa imagen castigadora y castrante. No en términos absolutos, pues es quien es, su temor a que se descubra lo poca cosa que se siente le precede.

¿Qué hacer si sufro maltrato psicológico?

Seas hombre o mujer, estos párrafos son para ti.

Es importantísimo que sepas que tienes recursos a tu alcance para hacer lo que tú quieras, que no estás sola por mucho que te sientas así, que pueden comprenderte y ayudarte aunque de antemano sientas que los demás te van a juzgar o que no van a comprender por lo que has vivido o ¡que van a culpabilizarte! Eso son solo las razones que te mantienen donde estás, atada de pies y manos, atada de pensamiento y sin alas para poder hacer tu vida.

Cuando estés lista para hablar, habla. Habla mucho y habla alto, habla claro, libérate. Habla como puedas. Habla con una amiga o amigo, con un familiar, con tu médico de atención primaria o con un psicólogo. Habla con quien tú quieras, da el primer paso y, los demás vendrán solos.

Sé que los primeros pasos suelen ser los más difíciles, que los segundos y los terceros pueden resultar liberadores o dar mucho más vértigo, pero que poco a poco puede que te cueste menos.

El objetivo no es que termines una relación de pareja en la que has vivido o vives maltrato psicológico porque lo diga yo, lo diga tu familia o tus amigos. Eso lo harás cuando tú quieras y estés lista. El punto más importante es que tú vuelvas a encontrarte a ti misma, que recuperes tu voz, tu aliento, tus manos y tus pies para elegir hacia donde quieres encaminarte, para que vuelvas a sentirte tú misma en tu propia piel, con tu propio sentir y tu propio pensamiento. Lo importante es que te conozcas, que sepas por qué estás ahí, cómo has llegado hasta ahí y así puedas evitar seguir o repetir este tipo de relación de nuevo.

Como recursos tienes el teléfono 016, tanto para una llamada como para whatsapp. Puedes acudir a un abogado o directamente a la policía. También tienes infinidad de psicólogos y médicos a tu disposición, y si quieres que empecemos a trabajar juntas, también me tienes a mí. Pinchando aquí tienes mi información de contacto.

Recuerda, el amor es necesario para que sobreviva una relación de pareja, pero con el amor no basta.

Citas:

* Bermant, C. (2004), “El maltrato psicológico”, Full Informatiu166, pp. 3-4, Barcelona, Col·legi Oficial de Psicòlegs de Catalunya.

** Davins, M., Pérez Testor C., Aramburu I. y Aznar B. «Maltrato en la pareja, una modalidad de relación dañina». Temas de psicoanálisis.

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