Insomnio: tipos de insomnio, causas, consecuencias y tratamientos

Cada vez son más las personas que padecen de insomnio, ya sea porque no son capaces de conciliar el sueño, porque se despiertan o porque no consiguen disfrutar de un sueño reparador. En este artículo os contaremos cuáles son los diferentes tipos de insomnio, las causas y algunos consejos que os pueden resultar muy útiles. […]

Cada vez son más las personas que padecen de insomnio, ya sea porque no son capaces de conciliar el sueño, porque se despiertan o porque no consiguen disfrutar de un sueño reparador. En este artículo os contaremos cuáles son los diferentes tipos de insomnio, las causas y algunos consejos que os pueden resultar muy útiles.

Insomnio

La dificultad para dormir no es un territorio sólo de adultos, pues en la infancia ya encontramos su manifestación con los terrores nocturnos y los desajustes emocionales que provoca. A su vez, los diferentes tipos de sueños también nos provocan más o menos alegrías en el dormir, pudiendo ser causa de desvelos o de malestar porque ¿Quién no se ha despertado ante una pesadilla en algún momento de su vida? Y, finalmente, hablamos también de insomnio pero ya en el marco de los trastornos del sueño.

¿Qué es el insomnio?

El insomnio es un trastorno del sueño que describe la dificultad para conciliar el sueño o para mantenerlo, o los dos. La descripción más común es que cuesta mucho quedarse dormido o que se despierta demasiado temprano; también está la sensación de no haber dormido nada, dormir a saltos o en períodos muy cortos o pasar despierto gran parte de la noche.

Las estadísticas muestran que entre un 10 y un 15% de la población mundial padece insomnio crónico, siendo 4 millones de adultos en España según la Sociedad Española de Neurología, a lo que hay que sumar los porcentajes de otros tipos de insomnio.

Cinco tipos de insomnio

«The Lancet Psychiatry» es un artículo publicado por el Instituto de Neurociencia de Holanda en 2019, basado en un estudio de larga duración en el que se han descrito cinco tipos diferentes de insomnio. La Dra. Tessa Blanken concluye en este artículo que, con los diferentes tipos de insomnio, de lo que se estaría hablando es de cinco trastornos diferentes y no de cinco respuestas distintas dentro de un mismo trastorno.

  • Insomnio tipo 1: aquellas personas que sufren un alto nivel de angustia generalizada, un síntoma asociado a una alta probabilidad de llegar a padecer depresión.
  • Insomnio tipo 2: sufren menos angustia -angustia moderada- pero responden de forma normal a las recompensas asociadas a poder dormir.
  • Insomnio tipo 3: tienen un nivel de angustia moderada pero no responden ante las posibles recompensas del dormir mejor.
  • Insomnio tipo 4: un nivel de angustia leve pero su insomnio estaría clasificado como de larga duración o crónico y posiblemente vinculado a experiencias traumáticas durante la infancia.
  • Insomnio tipo 5: su nivel de angustia es bajo pero las situaciones estresantes le dificultan poder dormir de manera puntual.

Para poder llevar a cabo estas conclusiones han estudiado los datos del sueño de 4.322 voluntarios, de los cuales 2.224 personas podrían padecer un trastorno de insomnio. Además de obtener sus datos del sueño, todas estas personas tuvieron que responder a cuestionarios sobre su personalidad, estado de ánimo y su historia de vida.

Causas del insomnio

El insomnio puede estar provocado por múltiples factores, ya sea uno sólo como la conjugación de varios:

  • Personas que padecen un alto nivel de estrés suelen tener dificultades para poder conciliar el sueño o tener un sueño reparador.
  • Cuando uno padece depresión, se está enfrentando a un duelo, o tiene problemas emocionales que le afectan con intensidad, puede derivar en problemas para dormir.
  • Rumiar las preocupaciones. Ese momento en el que uno va a la cama y no puede dejar de pensar en todas las cosas que le quedan por hacer, las dificultades, los debería, las culpas, etc.
  • Trabajar de noche o los cambios de turnos de trabajo pueden afectar a los ritmos del sueño.
  • Jet lag. Se debe a que se desajustan temporalmente las funciones del cuerpo debido a un viaje largo en avión.
  • Tener una vida sedentaria puede propiciar una dificultad para poder dormir.

Consecuencias del insomnio

Dormir es uno de los mayores placeres de la vida pero, además, también es requisito imprescindible para poder sentirse bien física, emocional y cognitivamente. Tanta es la importancia del sueño para el bienestar del ser humano que la privación del mismo ha sido una forma de tortura utilizada desde la inquisición.

Por tanto, cuando hablamos de problemas para dormir estamos hablando de un problema de salud que requiere ser tratado. El insomnio es y ha sido muy estudiado a nivel científico, por lo que las consecuencias del mismo también están científicamente demostradas, siendo:

  1. No dormir engorda, pues se acumula más grasa corporal. Los estudios han mostrado que, con independencia de los hábitos de vida saludable que la persona realice, tienen más probabilidades de padecer sobrepeso.
  2. Aumenta la necesidad de comer calorías, sobre todo azúcar. Esto se debe a que el no dormir provoca un aumento de la hormona grelina (hambre) y una bajada de la hormona leptina (saciedad).
  3. Disminuye la masa muscular pues baja la secreción de la hormona del crecimiento.
  4. Aumenta el riesgo de diabetes debido a que se reduce la sensibilidad a la insulina en el hígado, además de en otros tejidos.
  5. Más estrés e irritabilidad debido a que se mantiene un nivel alto de la hormona cortisol.
  6. Las funciones cognitivas se ven afectadas a corto plazo y, si el insomnio permanece, también a largo plazo. Se ven afectadas la memoria, la toma de decisiones, la atención, la concentración, entre otros.
  7. La calidad de las relaciones sexuales disminuye.
  8. La esperanza de vida desciende si se duerme menos o de forma excesiva.

Tratamientos para el insomnio

Lo primero que hay que tener en cuenta es que a todo el mundo no le funcionan los mismos consejos ni tratamientos, está más que demostrado, pues cada mente tiene su propia complejidad y diferencia. Dicho esto, algunas ideas que os pueden servir para mejorar vuestro sueño las tenéis en este artículo: Dormir bien: consejos y trucos científicos para dormir mejor.

Por otra parte, hay dos tipos de tratamientos diferentes para combatir el insomnio: la medicación o la psicoterapia. La medicación para dormir os la puede recetar vuestro doctor de cabecera o neurólogo; en el caso de que vuestro insomnio tenga unas causas emocionales (lo que hemos mencionado anteriormente) la medicación la puede recetar el psiquiatra.

En cuanto a la psicoterapia hay múltiples modelos que os pueden resultar útiles. Si queréis trabajar únicamente el síntoma pero no saber qué es lo que lo está produciendo, la terapia cognitivo conductual es la idónea. Si queréis tratar qué es lo que os produce el insomnio y, por consecuencia, que ese síntoma pueda ir desapareciendo paulatinamente, lo ideal es la orientación psicoanalítica (psicoterapia psicoanalítica o psicoanálisis).

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